En un grupo muy abierto, con tres selecciones candidatas al liderato, Suiza logró sellar la clasificación para las rondas eliminatorias superando en la última jornada a Canadá, una de las anfitrionas de esta Copa del Mundo. El combinado helvético, un clásico del fútbol europeo y los Mundiales, acudía a su cuarta cita consecutiva con ganas de borrar el mal recuerdo de Qatar 2022, cuando cayó en octavos estrepitosamente a manos de Portugal (6-1).
Para ello, Murat Yakin, seleccionador de la ‘Nationale’ -‘Nati’ para los amigos-, formó una convocatoria de relevo generacional, donde resisten los Xhaka, Ricardo Rodríguez o Kobel y se abre paso una hornada de futbolistas experimentados liderada por Embolo y los sevillistas Djibril Sow y Rubén Vargas.
La nueva sensación helvética
Sin embargo, pocos contaban con un bisoño, prácticamente imberbe Johan Manzambi, todo un héroe nacional después de la primera fase en tierras norteamericanas. Segunda punta, partiendo por detrás del propio Embolo, el atacante del Friburgo ha derribado la puerta a base de goles, potencia física y destellos de calidad.
Manzambi y Vargas celebran el 1-0 helvético / BOB FRID / EFE
Suplente en las primera jornada ante Qatar, el punto de inflexión para el de Ginebra llegó en el duelo contra Bosnia. Saliendo desde el banquillo, Manzambi convenció a Yakin con un doblete en 20 minutos para sellar el triunfo frente a los balcánicos.
El delantero, o mediapunta según se mire, fue titular ante Canadá y él se encargó de servir el primer gol a Vargas y firmar el 2-0 con una acción de fuerza llegando desde la segunda línea. Disparo seco y raso que contó con la colaboración de Crepeau, meta de los ‘canucks’.
Con tres goles en tres ratitos, Manzambi es el típico jugador que nadie conocía -excepto los más parabólicos- y se hace un nombre en una cita enorme como es un Mundial de fútbol. El Friburgo, finalista de la Europa League y que dio un recital en la segunda competición continental -que se lo pregunten al Celta- tiene un caramelito en sus manos.
Porque con 20 años y la exuberancia que está mostrando, más de algún grande va a preguntar por este joven delantero tasado en 50 millones de euros de aquí hasta el 31 de agosto. El gol en el mercado va caro y Manzambi, pese a no ser un punta al uso, está demostrando que tiene mucha pegada.











