El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha advertido al juez José Luis Calama que la sola autorización de EE. UU. para el uso del volcado del móvil del principal accionista de Plus Ultra, Rodolfo Reyes, no es suficiente para ser validado como prueba en esta causa e insiste además que no debería utilizarse hasta que no haya respuesta a la comisión rogatoria.
El abogado de Zapatero, Víctor Moreno Catena, hace esta consideración en un recurso de reforma contra la decisión del magistrado de rechazar la petición que le hizo de ampliar la solicitud de cooperación jurídica a EE. UU. para que incorporase detalles sobre su trazabilidad y cadena de custodia, con el argumento de esperar a la respuesta de las autoridades estadounidenses.
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero
«Si la respuesta norteamericana fuera favorable y autorizara el uso judicial del dispositivo por las autoridades españolas, su entrada en el proceso ha de ser inevitablemente controlada», plantea la defensa del Zapatero, que considera necesario «un control judicial efectivo sobre las concretas exigencias legales y constitucionales«, extremos planteados en su petición de ampliación de la comisión rogatoria.
urge esclarecer las circunstancias
Ello porque a su juicio no cabe utilizar «un elemento probatorio extranjero (con reglas y garantías ajenas a las que exigen el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y la Constitución española) por mucho que se obtenga autorización de las autoridades del país donde se hubiera adquirido».
Para denegar esa petición, Calama expuso en un auto que, mientras no se reciba la contestación de EE. UU., “no es posible efectuar una valoración fundada sobre la necesidad o procedencia de los extremos cuya ampliación se solicita, pues dicha apreciación depende directamente del contenido de la respuesta”.

Sonsoles Espinosa junto a su marido, el expresidente Zapatero
Sin embargo, a juicio del letrado, «no es necesario postergar la resolución sobre la solicitud de esta parte a que se obtenga la autorización, remitiendo dos comisiones rogatorias sucesivas, mientras se mantiene en el proceso la evidencia extranjera«.
«No solo por garantía de los derechos fundamentales de las partes, sino también por puras razones de economía procesal, bastaría con ampliar la comisión rogatoria para que el Estado requerido informara, en caso de autorizar el uso como prueba en el proceso penal de esas evidencias, sobre los extremos que se contenían en nuestra solicitud», apunta el recurso.
Por todo ello, la defensa de Zapatero entiende que «urge» esclarecer «todas las circunstancias que permitirían la utilización de los elementos obtenidos del dispositivo» por Homeland Security Investigation (HSI) «en el proceso penal español, más allá de la mera autorización norteamericana, de modo que no se pueda seguir la instrucción con fundamento total o parcial en el contenido del referido dispositivo».
Destaca el recurso que la ampliación de la comisión rogatoria propuesta es «pertinente y útil para esclarecer la génesis, validez, trazabilidad y cadena de custodia de esas conversaciones» y considera que su denegación vulnera el derecho de defensa.
Hay cierto riesgo
También considera «evidente» que si las autoridades norteamericanas no conceden la autorización solicitada, «nada habría que ampliar o complementar, porque la consecuencia de esa negativa habría de ser la exclusión del procedimiento del contenido del dispositivo que entregó u ofreció a la policía la Homeland Security Investigations (no exactamente la DEA, como seguramente por error se deslizaba)» en el auto en el que el juez rechazó dicha ampliación.
«Por esa razón debemos considerar que, a la espera de una respuesta favorable a lo que se pide en la Comisión Rogatoria, el mantenimiento de un material no controlado por la justicia española es un riesgo cierto y permanente de vulneración de los derechos fundamentales, tanto del derecho 6 a la intimidad, como al secreto de las comunicaciones o a la protección de datos personales«, insiste el letrado.













