España sigue ganando atractivo entre los inversores extranjeros incluso en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, las tensiones comerciales y la desaceleración económica en buena parte de Europa. La última señal llega desde Italia, uno de los principales socios económicos del país.
El 71% de las empresas italianas con presencia en España prevé aumentar su facturación y sus inversiones durante 2026, mientras que el 47% planea ampliar plantilla. Así se desprende del III Barómetro sobre clima y perspectivas de la inversión italiana en España, elaborado por la Cámara de Comercio e Industria Italiana para España (CCIS) junto a Analistas Financieros Internacionales (Afi), a partir de una encuesta realizada a más de 60 compañías implantadas en el mercado español.
Los datos reflejan una elevada confianza en la evolución de la economía española. De hecho, el 94% de las empresas consultadas considera estratégica su presencia en España y el 93% asegura que mantendrá su actividad en el país durante los próximos cinco años. “España se consolida como uno de los destinos prioritarios para la inversión italiana en Europa”, concluye el informe.
España sigue convenciendo a las empresas italianas
La percepción empresarial también mejora. La valoración del clima de negocios alcanza los 3,3 puntos sobre 5, una décima más que el año anterior, mientras que casi seis de cada diez compañías califican el entorno para invertir y operar como “bueno” o “excelente”.
Entre los factores mejor valorados destaca la calidad de vida, que vuelve a situarse como el aspecto más apreciado por las empresas italianas. También pesan la estabilidad del mercado, las oportunidades de crecimiento y la posición estratégica de España como plataforma para acceder a otros mercados.
No es un detalle menor. El 77% de las compañías cree que España puede desempeñar un papel clave para impulsar nuevas oportunidades de negocio en el Mediterráneo, mientras que un 42% considera que puede reforzar su papel como puerta de entrada a América Latina.
Energía, química y logística ganan protagonismo
Italia mantiene una presencia inversora consolidada en España. El stock acumulado supera los 46.700 millones de euros, lo que sitúa al país transalpino como el quinto mayor inversor extranjero.
Aunque la energía sigue concentrando la mayor parte del capital italiano, el estudio detecta una creciente diversificación. Los nuevos proyectos están ganando peso en sectores como la industria química, la logística y algunos servicios financieros, reflejando una apuesta más amplia por la economía española.
También se observa una mayor dispersión territorial. Junto a Madrid, Andalucía y Cataluña, regiones como la Comunitat Valenciana o Murcia han empezado a captar nuevos proyectos industriales impulsados por empresas italianas.
El informe incorpora, no obstante, un matiz relevante. Los flujos de inversión italiana hacia España se redujeron durante 2025 respecto al año anterior, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre y la prudencia inversora. Pese a ello, las compañías consideran que se trata de un ajuste coyuntural que no altera el carácter estratégico del mercado español.
La relevancia de esta relación económica va más allá de las cifras de inversión. Según el estudio, la actividad de las empresas italianas contribuye a generar y mantener más de 126.000 puestos de trabajo en España entre empleos directos e indirectos. Una cifra que ayuda a explicar por qué, pese a las turbulencias globales, España sigue apareciendo en el radar de los grandes inversores internacionales como uno de los mercados con mejores perspectivas de crecimiento a medio plazo.
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