Por D. Medina
Publicado: 22 de junio de 1936
Madrid. Nuestra corresponsal en la capital informa de que el Consejo de Ministros del Gobierno de la República ha vuelto a abordar de forma extensa la situación generalizada de desorden público, y las medidas que se plantean para combatir los disturbios cada vez más frecuentes en las calles y en las instituciones, comprometiendo la tranquilidad ciudadana.
Estas medidas forman parte de un intento del Gobierno por restaurar el orden público y frenar las extralimitaciones de algunas autoridades locales, muchas veces del propio Frente Popular
En este sentido, el ministro de Gobernación, Juan Moles, adelantó que se ha procedido a la destitución inmediata de algunos alcaldes que continuaban con su actitud de insubordinación. En algunos casos, además, se ha iniciado también su procesamiento debido a la gravedad de sus actuaciones y a su resistencia a cumplir las órdenes.
Estas medidas forman parte de un intento del Gobierno por restaurar el orden público y frenar las extralimitaciones de algunas autoridades locales, muchas veces del propio Frente Popular, que están actuando por su cuenta, realizando detenciones arbitrarias o desobedeciendo directrices estatales.
Los casos más destacados de alcaldes destituidos son el de Santa Cruz de Mudela, por «hechos lamentables» relacionados con el orden público y desobediencia, el alcalde de Alcolea de Calatrava, por reiterada desobediencia a la autoridad del gobernador civil, el alcalde y cuatro tenientes de alcalde de La Solana, todos de filiación socialista, destituidos tras clausurar centros de las Juventudes de Acción Católica sin autorización y negarse a reabrirlos pese a las órdenes superiores, los concejales de Almodóvar del Campo: también apartados por conflictos de autoridad, o el alcalde de Argamasilla de Alba, por la detención injustificada de más de cincuenta personas de derecha, alegando falsamente un estado de enajenación mental de su jefe de policía para justificar el caos.
Malestar en las filas del socialismo radical
El ministro Juan Moles intenta aplicar una política de «mano dura» contra los excesos de ambos bandos, que está causando un enorme malestar en las filas del socialismo radical, liderado por Largo Caballero, que acusaba al Gobierno de «reaccionario» por castigar a alcaldes de su propia coalición que intentaban aplicar una justicia revolucionaria local.
Con todo ello, la impresión de Moles es que la situación ha mejorado notablemente, hasta el punto de que el pasado domingo no se registró ninguna perturbación, salvo pequeños incidentes, Gracias a los últimos acuerdos del Consejo, en orden al restablecimiento del principio de autoridad.













