La imagen dio la vuelta al mundo. Mientras abandonaba el terreno de juego en camilla tras sufrir una grave lesión en la pierna durante el partido entre Canadá y Catar del Mundial de 2026, el centrocampista canadiense Ismaël Koné aparecía inhalando a través de un pequeño dispositivo verde. Muchos aficionados se preguntaron qué era aquel aparato que parecía ayudarle a soportar el dolor. La respuesta está en un medicamento conocido como Penthrox.
Popularmente apodado como el «silbato verde» por su forma y color, Penthrox es un analgésico inhalado cuyo principio activo es el metoxiflurano. Se utiliza para aliviar de forma rápida dolores agudos de intensidad moderada o severa, especialmente en situaciones traumáticas como fracturas, luxaciones o lesiones deportivas graves.
A diferencia de otros tratamientos analgésicos empleados en emergencias, el medicamento se administra mediante un pequeño inhalador portátil que el propio paciente controla. El afectado respira a través del dispositivo y regula la cantidad de fármaco que recibe en función de su dolor. Precisamente esa capacidad de autoadministración es una de sus principales ventajas en escenarios de urgencia.
El metoxiflurano actúa con rapidez. Los efectos analgésicos suelen comenzar a percibirse en pocos minutos, lo que permite estabilizar al paciente y facilitar su traslado o la realización de pruebas médicas posteriores. Además, no pertenece a la familia de los opioides, un aspecto que ha contribuido a su creciente implantación en servicios de emergencias y medicina deportiva en diversos países.
Aunque décadas atrás el metoxiflurano llegó a emplearse como anestésico general, su uso actual se limita a dosis mucho más bajas destinadas exclusivamente al control del dolor agudo. Los estudios disponibles señalan que, utilizado en estas cantidades reducidas y bajo supervisión médica, presenta un perfil de seguridad favorable, si bien existen contraindicaciones en determinados pacientes, especialmente aquellos con problemas renales o hepáticos.
Las imágenes de Koné utilizando el inhalador durante su evacuación desde el estadio despertaron una gran curiosidad porque este tipo de dispositivos todavía son poco conocidos por el gran público. Sin embargo, el Penthrox forma parte desde hace años del equipamiento habitual de numerosos servicios de emergencia, ambulancias y equipos médicos deportivos, precisamente por su facilidad de uso y su rapidez para aliviar el dolor en situaciones traumáticas.
En el caso del futbolista canadiense, el «silbato verde» permitió controlar el intenso dolor provocado por una lesión que obligó a detener el encuentro durante varios minutos. Una escena impactante que, además de la preocupación por el estado del jugador, puso en primer plano un medicamento cada vez más utilizado en la medicina de urgencias moderna.













