En estas próximas semanas el presidente del parlamento andaluz, Jesús Aguirre, ha de ponerse en contacto con los portavoces de los distintos grupos parlamentarios para proponer un presidente para la investidura que previsiblemente se llevará a cabo a mediados del mes de julio. En estas semanas además se están empezando a escuchar muchas voces que dicen que la izquierda debería abstenerse para facilitar un gobierno en minoría del Partido Popular y que así no entre Vox en el gobierno. E incluso el propio Juanma Moreno en una comparecencia a principios de esta semana acusó a la izquierda de autoexcluirse de esas negociaciones. Y realmente es una premisa falsa y es una premisa que está vendiendo el propio Partido Popular de manera muy inteligente y que se puede explicar en distintos motivos.
En primer lugar, si de verdad el presidente de la Junta de Andalucía buscara esas negociaciones con las izquierdas para que facilitaran ese gobierno en minoría no se explica cómo, para negociar la mesa del Parlamento de Andalucía, el día de su constitución el Partido Popular llama únicamente a Vox. Es decir, no se puso en contacto en ningún momento con las izquierdas, cuando podría haberlo hecho si quisiera realmente negociar con ellos el gobierno. El PP intentó negociar con Vox que además les dio un portazo y les dijo que no iba a negociar sillones en la Mesa del Parlamento.
Eso sí, luego dijeron que si se llegaba a un acuerdo ese acuerdo de la mesa del parlamento que ya está conformada podría cambiar. Es decir, Vox está controlando realmente los tiempos de la negociación y está pillando al Partido Popular un poco de aquella manera, y el PP está jugando esa baza de la moderación. Sin embargo, la tesis que defienden los partidos de la izquierda responde a motivos obvios realmente.
Son tres partidos que defienden, y han hecho, una campaña electoral poniendo la defensa de lo público en el centro de su acción política, contra un gobierno de Moreno Monilla que lleva ocho años en los que han proliferado las universidades privadas por encima de la pública, que denuncian déficit de financiación; Con datos que evidencian que las clínicas privadas están recibiendo un trato de favor y que durante estos ocho años han crecido de manera exponencial, como lo han hecho los seguros privados por ejemplo en Andalucía; Donde ha proliferado y se ha consolidado el modelo de la formación profesional privada. Es decir, son modelos de gobierno totalmente opuestos. ¿Y quién les garantiza a los partidos de la izquierda que en un hipotético apoyo para que no entre Vox en las instituciones luego Juanma Moreno desde el gobierno andaluz no iba a negociar con la ultraderecha para acordar diferentes acuerdos?.
Es una premisa totalmente falsa y errónea además, por otro motivo.
En el contexto de las elecciones que estamos viendo en España, en Extremadura, en Aragón, en Castilla y León, Vox y PP se han entendido, y como estas negociaciones están siendo tuteladas por las direcciones nacionales de ambos partidos, por Génova y por Bambú en este caso, el último escenario que se plantea el Partido Popular realmente es que el PSOE o cualquier partido de la izquierda le facilite ese gobierno en minoría. Lo que están escenificando en términos de comunicación política es cómo vender a sus electorados y a sus potenciales votantes ese acuerdo.














