«Podemos mirar a nuestra historia e ideales y estoy convencida de que en este nuevo mundo podemos elegir ser algo diferente». La periodista e historiadora Anne Applebaum quiso cerrar su intervención en la jornada de este miércoles del Foro del Mediterráneo con unas palabras de optimismo. Por «algo diferente» se refería a un camino diferenciado del de los Estados Unidos de Donald Trump y el de la Rusia de Vladimir Putin, a los que ha desnudado en un afilado discurso que ha sido tal vez el más aplaudido del día en el CosmoCaixa.
La jornada, bajo el título «Un mar de compromisos», ha servido para poner el termómetro a los retos económicos, sociales y tecnológicos de esta región europea, y ha puesto especial acento en el aspecto geopolítico de una región con un histórico contraste entre sus riberas norte y sur. Este polo ha orbitado a lo largo del día, con distintas intervenciones que han girado alrededor de la cuestión.
Ha sido el caso del diálogo que han mantenido Josep Borrell, presidente del CIDOB, y Jaume Duch, conseller de Unió Europea y Acció Exterior de la Generalitat. El conseller ha hablado de los flujos migratorios del norte de África hacia el sur de Europa y se ha referido al ‘Pacto por el Mediterráneo’, que presentó la UE en 2025, para facilitar la cooperación entre países y tratar de abordar la cuestión de la migración irregular. Duch ha sido claro: «Debe haber voluntad política y debe haber dinero, y por ahora el dinero no está». Sin este factor, ha lamentado que el acuerdo no será más que una «declaración de intenciones». El conseller ha apuntado que «el sur del Mediterráneo no es el patio trasero de Europa», en unas palabras que han encontrado eco en Borrell.
«Tengo la impresión de que los europeos siguen mirando el Mediterráneo principalmente como una barrera frente a la inmigración», ha afirmado Borrell. El presidente del CIDOB ha explicado con rotundidad cómo afronta Europa la cuestión: «Lo que nos interesa no es tanto la democracia como la estabilidad, porque la inestabilidad abre la puerta a la inmigración irregular». El antiguo jefe de la diplomacia comunitaria ha advertido que en la situación actual la crisis migratoria no tiene visos de cesar. «Ningún lugar del mundo es tan diferente el sur del norte y eso genera un efecto de absorber, actúa como un imán», ha añadido Borrell. «¿Y cómo lo abordamos? ¿No dejando pasar a nadie, aunque sea a cañonazos? Algunos lo querrían», ha advertido. SU propuesta pasa por «equilibrar» las políticas en este campo.
De izquierda a derecha, Ainhoa Moll Sarasola, directora editorial de Prensa Ibérica; Aitor Moll, consejero delegado de Prensa Ibérica; Lluïsa Moret, presidenta de la Diputació de Barcelona; Sergi Guillot, director general de Prensa Ibérica; Jaume Collboni, alcalde de Barcelona; Albert Sáez, director general de contenidos y RRII de Presa Ibérica; Javier Moll, presidente de Prensa Ibérica; Javier Colomina, representante especial del secretario general de la OTAN para la vecindad del sur; Arantza Sarasola, vicepresidenta de Prensa Ibérica; Martí Saballs, director de Información Económica de Prensa Ibérica; Gemma Martínez, directora de EL PERIÓDICO, y Josep Maria Coronas, director general de la Fundació La Caixa. / maitecruz
En esta misma línea se ha manifestado el profesor del IESE Pedro Videla. Durante su intervención, ha querido recordar la tragedia humanitaria que acompaña a estas rutas migratorias y ha puesto el foco en la cuestión económica que hay detrás. Según ha apuntado, un marroquí que encuentre trabajo en España multiplica de tres a siete veces su poder de compra, un impulso que explica gran parte de este problema. El profesor ha recordado que el debate viene presionado por la aparición de formaciones antiinmigración en muchos países de la UE y ha recordado que existe un gran desequilibrio comercial entre los países europeos y africanos del área mediterránea. Por ello se ha mostrado partidario de un plan Marshall para el norte de África que pueda servir de estímulo económico.
A la conflictividad de la región se ha referido también Javier Colomina, representante especial del secretario general de la OTAN para la Vecindad Sur. El diplomático ha centrado su intervención en la convulsa región del Sahel, uno de los principales motores de migración irregular, y no ha ocultado un cierto pesimismo: «Puedo ver el final de la guerra en Ucrania, pero no soy capaz de ver el fin de los problemas en el Sahel, con un terrorismo brutal y con un control del territorio muy pequeño por parte de los estados». En el diagnóstico del alto cargo de la OTAN, el Sahel es «la mayor amenaza que hay para el mundo».
Al margen de lo que ocurre en el Mediterráneo, Colomina se ha referido también a las tensiones en el pacto transatlántico que ha forzado la nueva política exterior de Trump. «Lo que se ha producido no es una reducción del compromiso norteamericano con la Alianza», ha dicho. «A lo que nos ha obligado Estados Unidos con formas distintas es a que la Unión Europea tome decisiones y se haga cargo de su seguridad y su defensa», ha puntualizado.
Comercio y universidad
A la relación entre el Mediterráneo sur y el Mediterráneo norte se ha referido también una mesa redonda sobre alianzas comerciales. Josep Santacreu, presidente de la Cambra de Comerç y de ASCAME, ha querido destacar que «la oportunidad económica de las empresas europeas es enorme». «La tierra nos da los frutos, el mar nos da la riqueza», ha citado, en referencia a uno de los lemas fundacionales del Consulat de Mar, organismo comercial que se encuentra en la semilla de la actual Cambra de Comerç.
También se ha afrontado la cuestión educativa en la sesión «Erasmus Euromediterráneo: conocimiento, movilidad y talento compartido», con presencia de Josep Maria Garrell, presidente de la European University Association; Joan Guàrdia Olmos, rector de la Universitat de Barcelona; Wail Benjelloun, su homólogo en la universidad Mohammed V de Rabat y Marcello Scalisi, director de la Mediterranean Universities Union. La conclusión de este grupo de expertos ha sido que la voluntad política no bastará para lograr una sinergia real en el campo universitario en una región que ocupa dos continentes distintos: «Necesitaremos la armonización, reconocimiento de diplomas, competencias, y así sucesivamente».
Las sucesivas intervenciones de la jornada miraban de una forma u otra a Bruselas, y las instituciones comunitarias también han estado presentes en el Foro del Mediterráneo. Lo han hecho en la figura de Dubravka Šuica, comisaria europea para el Mediterráneo, entrevistada por la directora de EL PERIÓDICO, Gemma Martínez. Šuica ha asegurado que desde que tomó posesión de su cargo ha trabajado para aprobar el «gran pacto del Mediterráneo entre los países del norte y del sur», que entró en vigor el pasado año, y ha puesto como ejemplo de ello el impulso de un Erasmus de las universidades de esta región para fomentar la formación profesional.
Según ha dicho la comisaria, el reto está ahora en impulsar esas políticas con una mirada geográfica amplia. «El Pacto aspira a implicar a todas las orillas, también al norte de África, Oriente Próximo e incluso algunos países del Golfo«, ha manifestado. Šuica ha querido recordar que una región mediterránea estable contribuye a la prosperidad de toda Europa. «Al hacer que esta región sea más segura, ayudamos a toda la Unión», ha precisado.
Foco empresarial
A lo largo de la jornada, por el CosmoCaixa han desfilado una nutrida representación de empresarios. Es el caso de Gonzalo Gortázar (CaixaBank), Josep Maria Coronas (La Caixa), Mario Ruiz-Tagle (Iberdrola), Mònica Acero (LLYC), Marta Colet (Veolia), Jordi Ribas (Microsoft), Alfonso Álvarez (Cellnex), Carlota Pi (Holaluz) o Sacha Michaud (Glovo).
En el auditorio escuchaban Javier Moll, presidente de Prensa Ibérica, junto a su esposa y vicepresidenta, Arantza Sarasola, y sus hijos Aitor y Ainhoa, consejero delegado y directora editorial del grupo. También hicieron acto de presencia Sergi Guillot, director general del grupo periodístico; Albert Sáez, director general de Contenidos; además de un largo etcétera de cargos de Prensa Ibérica y sus 27 cabeceras. También ha destacado la presencia del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.
Todos los presentes han podido escuchar las palabras de Anne Applebaum con un mensaje de optimismo: «Europa es la prueba de que los antiguos imperios pueden vivir en paz».
El rey Felipe VI asiste este jueves a las jornadas
El rey Felipe VI asistirá este jueves a las jornadas organizadas por Prensa Ibérica en el CosmoCaixa. Además del monarca, que tomará la palabra, también intervendrán los presidentes de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, y de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca. Durante la jornada se sucederán actos de corte político, social y económico y se espera también la intervención de los ministros Jordi Hereu (Industria) y José Manuel Albares (Asuntos Exteriores).
El tercer Foro Económico y Social del Mediterráneo está impulsado por el grupo editorial y por la Fundació La Caixa y cuenta con el patrocinio de empresas como Aena, CaixaBank, Cellnex, Endesa, Mango, Mercadona, Naturgy, Seat, Telefónica o Veolia. Las jornadas, que concluyen mañana jueves, tienen también el apoyo de la Generalitat de Catalunya, la Generalitat Valenciana, el Govern de les Illes Balears, la Región de Murcia, la Junta de Andalucía y ayuntamientos como el de Barcelona, Málaga o Palma, entre otros.
Las jornadas quieren debatir sobre el potencial del arco mediterráneo como región cultural y comercial. Su anterior edición se celebró en Málaga el pasado año, mientras que su nacimiento tuvo lugar en la ciudad de València.
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