Las salidas de los descartes del Sporting todavía no han cogido velocidad. Algunos de los jugadores propuestos por el club para abandonar la entidad rojiblanca están despertando interés en el mercado. Pero todas las operaciones, a estas alturas del verano, están lejos de cristalizar. ¿Por qué? Aunque queda todo mercado,al Sporting le gustaría avanzar la salida de los descartes para aumentar su tope salarial y comenzar la pretemporada, fijada para el 8 de julio, con Nicolás Larcamón al frente y una plantilla lo más definida posible. ¿El problema para avanzar esas salidas de los hasta seis descartes anunciados? Aunque hay futbolistas con mercado, como Dani Queipo, Jesús Bernal o Lucas Perrin, los clubes interesados no tienen previsto, al menos por ahora, igualar las condiciones económicas de estos jugadores. Las rescisiones son un asunto especialmente sensible. El Sporting no puede finiquitar a todos los futbolistas pagando la totalidad de sus contratos porque tendría un efecto negativo en su tope salarial y reduciría todavía más su margen de movimiento. Y ahora mismo los acuerdos para negociar esas salidas son difíciles.
Perrin tiene una ficha relevante. También Jesús Bernal, que en su momento fue una apuesta fuerte de Gerardo García. ¿Qué sucede ahora? Pues que cada parte juega su propia partida de ajedrez. El club no quiere sufragar las salidas pagando a los jugadores todos sus contratos, mientras que los agentes reclaman la mayor indemnización posible para que sus representados saquen la mayor tajada.
En ese sentido, el comunicado emitido por el club rojiblanco tampoco ha ayudado. El Sporting ha confirmado públicamente que no cuenta con determinados jugadores, algo que los agentes utilizan en las negociaciones y que los clubes interesados también conocen. Esa posición de debilidad del Sporting está sobre la mesa y, con el desarrollo del mercado, la entidad rojiblanca puede ponerse nerviosa.
El caso de Jesús Bernal ejemplifica bien la situación. El Racing de Ferrol y el Mirandés quieren hacerse con sus servicios, como avanzó LA NUEVA ESPAÑA. Sin embargo, sus ofertas están muy lejos de los emolumentos del centrocampista. Bernal debe pactar antes su rescisión con el Sporting y, a día de hoy, ese acuerdo sigue lejos.
Una situación similar se da con Lucas Perrin. El club mantuvo hace unos días una comunicación con el entorno del defensa francés después de los avances producidos para cerrar el fichaje de Emanuel Gularte, con la intención de tratar de avanzar en la rescisión del central. Sin embargo, las posturas entre las partes continúan alejadas y, por ahora, el acuerdo también se antoja lejano.















