EL DESLIZ | Calor en las aulas, frío en los despachos

El consejero de Cultura de Madrid se choteaba días atrás de las altas temperaturas que sufren los niños en aulas sin climatizar. Los niños de la escuela pública, cabe aclarar. En la Asamblea de esa comunidad se discutía la necesidad de adaptar los centros educativos a los rigores del cambio climático cuando dijo Mariano de Paco que «el calor es fuente de inspiración», aconsejando a los padres vestir a los estudiantes con manga corta. «Ustedes se ponen al lado de países donde la libertad de vestimenta no existe y eso no se podría hacer», remató dirigiéndose a los diputados de izquierdas. Una salida chusca, muy ayuser, solo le faltó añadir que más sudó Hernán Cortés conquistando México. Que los críos empiecen y acaben el curso entre mareos y deshidratación, que hagan gimnasia y patio en espacios sin sombra, y que sean los propios progenitores los que llevan ventiladores al colegio para paliar un poco la sofoquina le parece una tontería al político del PP ataviado con traje y corbata. De su facha es fácil deducir que estaba lanzando las antedichas ocurrencias en un espacio bendecido con aire acondicionado. No debe haber en España un solo despacho de consejero, alcalde, parlamentario, director general, alto funcionario, coordinador, asesor y etcétera sin su aporte de frescor artificial pagado por nuestros impuestos. Ojalá una avería generalizada en todos ellos para que sus ocupantes regresaran a casa como vuelven nuestros hijos, con dolor de cabeza.

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