La abogada Laura Lobo indica cómo sobrellevar, de manera jurídica, una situación muy habitual tras el fallecimiento de unos padres: el reparto de los gastos de una vivienda heredada cuando uno de los hermanos continúa viviendo en ella.
A través de las redes sociales, Lobo plantea un caso frecuente. Un hermano reside en la vivienda familiar heredada y reclama al resto de copropietarios que contribuyan a determinados gastos relacionados con el inmueble. Según la experta, esta reclamación está plenamente justificada.
La letrada recuerda que, cuando una vivienda pasa a ser propiedad de varios hermanos tras una herencia, todos ellos adquieren derechos y obligaciones sobre el inmueble, independientemente de quién lo ocupe de forma efectiva. Por este motivo, los gastos inherentes a la propiedad deben ser asumidos por todos los copropietarios en la proporción que les corresponda.
Entre estos costes se encuentran impuestos como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o las cuotas de la comunidad de propietarios, que no dependen del uso de la vivienda, sino de la titularidad del bien.
“Cuando los padres fallecen y la casa se hereda entre varios hermanos, aunque uno de ellos viva allí, si todos los hermanos son propietarios, todos ellos deben hacer frente a los gastos derivados de la propiedad de la vivienda”, explica Laura Lobo en su publicación.
No obstante, la especialista diferencia estos gastos de otros vinculados al uso cotidiano de la vivienda, como los suministros de agua, electricidad o internet, que generalmente corresponden a quien reside en el inmueble.
Suscríbete para seguir leyendo












