El director de la Oficina de Asuntos Económicos y G20 de la Presidencia del Gobierno, Manuel de la Rocha, defendió este martes en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional que los cambios recientes en la presidencia y la gobernanza de Indra y Telefónica se han producido a través de los órganos de gobierno de las compañías y conforme a los procedimientos corporativos. En respuesta al Grupo Popular y a otros grupos, negó haber intervenido personalmente en ceses o nombramientos y subrayó que el Estado ejerce sus derechos políticos en empresas estratégicas mediante la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
De la Rocha avanzó además en el Congreso de los Diputados que el comité de inversiones estratégicas del Gobierno estará operativo tras el verano, en un contexto marcado por el refuerzo del control público sobre sectores vinculados a la seguridad nacional, la defensa, las telecomunicaciones y las tecnologías críticas.
“Entre mis funciones no están las de cesar o nombrar a ningún ejecutivo o CEO de ninguna empresa pública, privada o con participación pública”, afirmó. El alto cargo recordó que su oficina asesora al presidente del Gobierno en materia económica y explicó que mantiene contactos frecuentes con directivos, fondos de inversión y asociaciones empresariales, especialmente en sectores relevantes para la economía española. No obstante, insistió en que esas reuniones forman parte de su actividad ordinaria y no sustituyen a los órganos societarios.
El compareciente recalcó que la posición del Gobierno en las compañías participadas se canaliza a través de SEPI en consejos de administración, juntas de accionistas y demás órganos formales de decisión. “Las decisiones se toman siempre, como no puede ser de otra manera, en los órganos de gobernanza de estas empresas”, sostuvo.
Sobre Telefónica, destacó su papel estratégico en telecomunicaciones, inteligencia artificial, ciberseguridad y centros de datos. Enmarcó el relevo de José María Álvarez-Pallete por Marc Murtra como una decisión empresarial adoptada por los accionistas nacionales de referencia, entre ellos SEPI y Criteria, con el objetivo de abrir “una nueva etapa” de crecimiento y estabilidad. Según explicó, SEPI propuso a Murtra con el visto bueno del Gobierno y su nombramiento fue aprobado por el consejo y ratificado por la junta.
En el caso de Indra, De la Rocha rechazó que los cambios recientes hayan deteriorado la reputación o la evolución de la empresa. Al contrario, aludió a la mejora de la cotización, la capitalización, el empleo y otros indicadores desde la llegada del actual Gobierno. También recordó que Marc Murtra dimitió como presidente de Indra el 19 de enero de 2025, tras ser propuesto para presidir Telefónica, y que ese mismo día el consejo nombró a Ángel Escribano como consejero y presidente, con informe favorable de la comisión correspondiente y sin votos en contra.
La polémica se centró después en la posible operación entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), empresa vinculada a la familia Escribano. De la Rocha aseguró que, cuando Ángel Escribano fue nombrado presidente, no había ninguna operación formal en marcha, aunque sí especulaciones en prensa sobre movimientos corporativos en defensa. Según relató, Indra no comunicó hasta abril de 2025 que estudiaba una posible operación con Escribano dentro de un análisis más amplio del sector.
El alto cargo señaló que la evaluación correspondía a los órganos de Indra, pero que el Gobierno trasladó a SEPI la necesidad de garantizar una gestión “rigurosa e impecable” de cualquier conflicto de interés. Recordó que SEPI expresó públicamente su preocupación por el impacto de ese conflicto en el análisis de la operación y pidió resolverlo antes de continuar. Después, la familia Escribano renunció a la operación y Ángel Escribano dimitió como presidente de Indra.
De la Rocha negó haber pedido o exigido esa dimisión. Admitió que mantuvo una conversación con Escribano para analizar la situación de la compañía, dentro de sus contactos habituales con empresas estratégicas, pero aseguró: “Jamás solicité, pedí o amenacé al señor Escribano con su dimisión” en respuesta al diputado del PP, Rafael Hernando.
Tras esa salida, Ángel Simón fue propuesto como nuevo presidente de Indra por la comisión de nombramientos, con el visto bueno del Gobierno, y fue nombrado por el consejo sin votos en contra. De la Rocha defendió su trayectoria empresarial y situó también la sustitución de José Vicente de los Mozos por Josep Maria Recasens como consejero delegado dentro del funcionamiento ordinario de la compañía.
Se desvincula de Leire Díez
El director de la Oficina Económica de Presidencia del Gobierno negó haber mantenido reuniones o incluso contactos con Leire Díez, la llamada ‘fontanera del PSOE’ que supuestamente se ocupaba de desacreditar a jueces, fiscales y policías que investigaban al PSOE: «Yo no soy ningún fontanero de ninguna cloaca», proclamó. El portavoz de Vox, Ignacio Gil Lázaro, le pidió en su intervención que explicase su presencia en las agendas de Leire Díez y qué relación mantuvo con la ‘fontanera el PSOE’.
«Yo no soy ningún fontanero de ninguna cloaca –ha protestado el alto cargo de Moncloa–. Llevo treinta años de experiencia profesional, he trabajado en tres organismos internacionales en cuatro países, llevo ocho años al frente de la Oficina Económica de la Presidencia del Gobierno y nunca, nunca, nunca he estado en una reunión en la que se haya tocado ningún tema que no se ajustara absolutamente a la legalidad».
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