El Sporting de Gijón afrontará una profunda remodelación en la defensa de cara al proyecto de Nicolás Larcamón. La zaga será la línea que experimente más cambios. Se juntan dos aspectos: por un lado, la idea del técnico argentino, de 41 años, que pasa por implantar un sistema con tres centrales y dos carrileros de largo recorrido en Mareo; y, por otro, el mediocre rendimiento de la defensa esta campaña (54 goles encajados en 42 partidos). Así, y después de concretarse las salidas de Eric Curbelo y Brian Oliván, y tras confirmar el club gijonés que no cuenta con Pablo García ni con Lucas Perrin, se prevé un verano de muchos movimientos en la defensa. Por el momento, Diego Sánchez, Guille Rosas y Pablo Vázquez son fijos. Todos entran dentro de los planes del proyecto de Nicolás Larcamón. A Diego Sánchez los técnicos le ven más encaje como central. Pablo Vázquez apunta a tener un estatus importante. Y Rosas volverá a ser capital como carrilero derecho. Pero habrá cambios, claro, y fichajes para que la plantilla pueda adaptarse a ese sistema 5-3-2 que quiere implantar Larcamón.
¿Cuántos movimientos se necesitan? La comisión deportiva se ha fijado como objetivo firmar, al menos, tres jugadores para la defensa. El primer movimiento será la llegada de Jorge Sáenz, una opción avanzada por LA NUEVA ESPAÑA. El Sporting trabaja para cerrar la incorporación del central tinerfeño, de 29 años, que se encuentra estos días de vacaciones mientras continúan las conversaciones para rematar definitivamente la operación, que está prácticamente lista. El acuerdo está bien encaminado y apunta a cerrarse por dos temporadas, hasta junio de 2028, aunque todavía quedan algunos detalles pendientes antes de poder darlo por definitivo.
La intención de la dirección deportiva pasa por incorporar al menos otro central —para el perfil diestro— y también un carrilero izquierdo con vocación ofensiva, una posición considerada estratégica en el nuevo sistema. Ahora mismo, una de las grandes prioridades de la comisión deportiva del club rojiblanco es firmar a un carrilero izquierdo con proyección ofensiva. Los responsables deportivos quieren un «3» con experiencia y que llegue para ser titular. En ese sentido, se han recopilado informes de Diego Pampín y Álex Centelles, aunque, en estos momentos, no se ha avanzado por ninguna de estas opciones. Luego faltaría contratar dos centrales más. Uno para cada perfil. Para el izquierdo, el nombre que se quiere está claro: Andrés Cuenca. Y, en ese sentido, el club, que ya ha hecho trabajo, asume los ritmos del mercado.
Cuenca está citado con el Como para iniciar la pretemporada. Cesc Fàbregas quiere ver al zaguero andaluz en directo. Aunque todos los actores implicados creen que lo mejor para el desarrollo del central, que el día 11 de junio cumple 19 años, es salir de nuevo cedido para gozar de minutos. Y ahí el Sporting tiene mucho ganado: Cuenca fue muy feliz en Gijón, está agradecido al club por la apuesta y quiere regresar. Tendrá, seguro, más opciones, pero el Sporting está muy bien situado. Y para el perfil derecho, todo dependerá de varias aristas. Para empezar, del remanente que quede en la caja. Y, en ese sentido, lo previsible es que este fichaje sea más una apuesta. Es decir, un zaguero joven.












