Mercedes-AMG ya admite pedidos en España del nuevo GT 4 puertas Coupé eléctrico, el modelo desarrollado sobre la plataforma AMG.EA y presentado por la marca en su web oficial Mercedes-AMG GT 4-Door Coupé. En ficha técnica, el coche anuncia carga de hasta 600 kW y más de 460 kilómetros recuperados en 10 minutos.
La producción arrancará este mes de junio en Sindelfingen, Stuttgart, con dos variantes de lanzamiento: Mercedes-AMG GT 55 4 puertas Coupé y Mercedes-AMG GT 63 4 puertas Coupé. Ambas comparten enfoque eléctrico de alto rendimiento, batería específica y un sistema con tres motores de flujo axial.
Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé: el precio en España arranca en 160.500 euros
La clave comercial ya está sobre la mesa: el Mercedes-AMG GT 55 4 puertas Coupé parte de 160.500 euros en España, mientras que el Mercedes-AMG GT 63 4 puertas Coupé eleva la tarifa de acceso hasta 206.500 euros. No es un eléctrico de volumen, ni lo pretende. Es una declaración de Affalterbach en formato berlina-coupé: cuatro puertas, mucha batería, carga muy rápida y cifras que pisan territorio de hiperdeportivo.
El punto técnico más llamativo está en los motores. Mercedes-AMG explica que, por primera vez en un vehículo de producción en serie totalmente eléctrico, utiliza motores de flujo axial. El sistema monta tres unidades: dos en el eje trasero y una en el delantero. En el GT 63, el conjunto alcanza hasta 860 kW, equivalentes a 1.169 CV. Es una cifra superior a la de muchos superdeportivos de combustión y coloca al nuevo AMG en una liga donde el par instantáneo importa tanto como la potencia máxima.
El GT 63 acelera como un superdeportivo, pero con cuatro puertas
El Mercedes-AMG GT 63 4 puertas Coupé firma un 0 a 100 km/h en 2,1 segundos y un 0 a 200 km/h en 6,4 segundos. Con el paquete opcional AMG Driver’s Package, la velocidad máxima llega a 300 km/h. Son cifras poco habituales en un coche pensado para llevar cuatro ocupantes y equipaje, aunque conviene leerlas con el matiz de siempre: rendimiento máximo dependerá del estado de carga, la temperatura de la batería y las condiciones de uso.
Mercedes-AMG resume el planteamiento con una frase “Por primera vez en un vehículo de producción en serie totalmente eléctrico, se utilizan motores de flujo axial”. La cita no es menor. Este tipo de motor permite una relación potencia-peso más favorable que muchos motores radiales convencionales, algo clave cuando se busca rendimiento sostenido y no solo una aceleración brillante para el titular.
- GT 55: 600 kW, 816 CV, 260 km/h de velocidad máxima y hasta 689 km WLTP.
- GT 63: hasta 860 kW, 1.169 CV, 0 a 100 km/h en 2,1 segundos y 300 km/h con paquete opcional.
- Carga rápida: hasta 600 kW y del 10 al 80 % en 11 minutos, según datos comunicados por la marca.
- Consumo: entre 21,0 y 17,8 kWh/100 km en el GT 55 y entre 21,0 y 17,9 kWh/100 km en el GT 63.
La carga a 600 kW es el otro golpe sobre la mesa
El nuevo AMG no se apoya solo en la aceleración. La marca anuncia una capacidad de carga de 600 kW, con más de 460 kilómetros de autonomía recuperados en 10 minutos y una operación del 10 al 80 % en 11 minutos. En uso real, esa cifra exigirá cargadores compatibles, batería en la ventana térmica adecuada y una curva de carga capaz de sostener potencias muy altas durante varios minutos.
El dato tiene lectura práctica. Un eléctrico de altas prestaciones suele enfrentarse a dos preguntas: cuánto corre y cuánto tarda en volver a estar listo. Mercedes-AMG quiere responder a las dos con el mismo argumento: batería de alto rendimiento, refrigeración pensada para uso intensivo y arquitectura eléctrica preparada para sesiones de carga muy cortas. La marca también cita consumos combinados de 21,0 a 17,8 kWh/100 km en el GT 55 y de 21,0 a 17,9 kWh/100 km en el GT 63, ambos con 0 g/km de CO2 en uso y clase CO2 A.
AMGFORCE Sport+: sonido V8 simulado para convencer al cliente clásico
Uno de los puntos más delicados está en la experiencia. AMG sabe que parte de su clientela no compra solo prestaciones; compra tacto, respuesta y sonido. Por eso el GT 4 puertas Coupé estrena el programa AMGFORCE Sport+, que simula una conducción de tipo V8 con sonido específico, cambios de marcha recreados, interrupciones de tracción y respuesta háptica. La marca lo plantea como una transición emocional para quien viene de un AMG térmico.
La segunda cita breve llega del propio material de Mercedes-AMG del 05/06/2026: “Con este modo activado, se siente y suena como si estuvieras en un V8 de alta potencia”. La frase explica bien la apuesta: el coche es eléctrico, pero no renuncia a representar el teatro mecánico que históricamente ha definido a Affalterbach.
Aerodinámica activa y AMG Race Engineer: no todo es potencia
Para digerir semejante entrega, el GT 4 puertas Coupé recurre a aerodinámica activa AEROKINETICS. El sistema incluye dos elementos aerodinámicos activos y un difusor trasero activo, pensados para adaptar el apoyo y la eficiencia a cada situación. En un eléctrico de 1.169 CV, la aerodinámica ya no es un adorno de catálogo: condiciona estabilidad, consumo, refrigeración y autonomía.
También aparece el AMG Race Engineer, una capa de software y hardware que permite ajustar respuesta, tracción y comportamiento en curva. Es el tipo de función que apunta a conductores que no se conforman con elegir entre Eco, Comfort o Sport. Aquí la idea es afinar el coche como se afina un set-up de circuito, aunque con los límites lógicos de un modelo matriculable y pensado para carretera.
| Dato | Mercedes-AMG GT 55 | Mercedes-AMG GT 63 |
|---|---|---|
| Precio en España | 160.500 euros | 206.500 euros |
| Potencia máxima | 600 kW, 816 CV | 860 kW, 1.169 CV |
| 0 a 100 km/h | 2,8 segundos | 2,1 segundos |
| Velocidad máxima | 260 km/h | 300 km/h con paquete opcional |
| Carga rápida | Hasta 600 kW | Hasta 600 kW |
En términos de mercado, el nuevo Mercedes-AMG GT 4 puertas Coupé se coloca en una zona muy concreta: eléctricos de lujo, altas prestaciones y precio por encima de los 160.000 euros. No compite por ser el coche eléctrico racional, sino por demostrar que AMG puede trasladar su identidad a una plataforma sin motor de combustión. La pregunta ya no es si un eléctrico puede correr; eso quedó respondido hace años. La pregunta es si puede sostener el carácter de un AMG sin que todo dependa de una cifra de aceleración.
La respuesta de Mercedes-AMG combina tres ideas: motores de flujo axial, batería de alto rendimiento y una puesta en escena diseñada para que el conductor no eche de menos el V8 en cada semáforo. El precio confirma que no será un coche frecuente en la calle, pero sí una referencia tecnológica dentro de la nueva etapa eléctrica de Affalterbach.










