Jesús Galván, ex entrenador del Sevilla Atlético y del Mirandés la pasada temporada durante una fase, ha explicado que tuvo opciones de entrenar al primer equipo del Sevilla el verano pasado, pero no se dio al decantarse Antonio Cordón por Matías Almeyda. Meses antes, según ha explicado el entrenador sevillano, estaba pendiente de que no salieran las opciones que tenía el club de Nervión, que eran José Bordalás e Imanol Alguacil.
Galván, al nombrarse a Almeyda técnico del primer equipo, empezó la campaña en el filial, en Primera RFEF, pero le salió la oportunidad de entrenar con la temporada empezada en LaLiga Hypermotion, en el Mirandés, y salió del club para dar el salto a Segunda División. Desgraciadamente, tampoco cuajó en el equipo castellano, pues fue destituido tras nueve jornadas.
«En verano, las opciones que tenía al principio la dirección deportiva con Víctor Orta eran los que sonaban: Bordalás e Imanol. El club me transmitió que si las opciones se caían yo tenía opciones si quería. Les dije que sí, que yo no tenía ni miedo ni reparo, que al revés. Es el equipo de de mi vida, soy sevillista, me he criado en la cantera como jugador en todas las categorías, he llegado a entrenar hasta el Sevilla Atlético y al final era un sueño. eso es lo más cerca que estuve. Después se pasó al despido de Víctor. Entró Antonio con entrenadores preparados, se decidió por Matías, me llamó y me lo comunicó, tuvo ese detalle”, explicó Galván en una entrevista en ‘Zona Mixta’.
El técnico sevillano reitera que estuvo cerca de cumplir ese sueño. «Es Víctor el que se sienta conmigo y me pregunta que si estoy preparado, si me siento con fuerza y con ganas o si me va a pesar la responsabilidad. Al final, la presión es para los entrenadores, para un lado, para otro… Es la que es. Para un objetivo o para otro, siempre hay presión. Evidentemente, a mí se me iba a tirar por la inexperiencia, porque no había entrado nunca en Primera División, por el equipo que iba a tener… A mi favor tenía que conocía la casa entera, tanto para lo bueno como para lo malo. Sabía que el mercado iba a ser duro por las inscripciones, las ventas y por ahí sí que me iba a salvar”, recalca.









