Iker Casillas no iba a admitir preguntas sobre las elecciones en la presentaciónd de su exposición en el Museo Legends, pero no pudo evitar su juiio sobre el debate electoral que agita el entorno del Real Madrid. El exportero, una de las mayores leyendas de la historia del club blanco, aseguró que nadie le ha contactado para formar parte de ninguna candidatura y valoró la posibilidad de que Raúl González decida dar el paso en el futuro.
«No me han tentado para nada. Estoy expectante como socio madridista que soy», explicó Casillas al ser preguntado por el escenario electoral que podría abrirse en el Real Madrid. El exguardameta no escatimó elogios hacia Raúl, quien fuera su compañero durante años en el vestuario blanco, anunciado como director deportivo de Riquelme.
«Poco se puede decir a estas alturas de una figura como la suya. Ha sido un grandísimo jugador y es madridista al cien por cien». Casillas valoró el paso adelante que ha dado. «Si finalmente opta por presentarse es porque lo habrá pensado mucho y porque considera que puede aportar algo importante. Todo lo que haga por el Real Madrid será fabuloso», afirmó.
El legado de Sudáfrica 2010
Más allá de la actualidad madridista, Casillas también echó la vista atrás para recordar el Mundial conquistado por España en Sudáfrica. Dieciséis años después, reconoce que aquella gesta sigue provocándole las mismas emociones. «Han pasado 16 años, pero lo sigues viendo y te sigues emocionando», confesó. El entonces capitán de la selección admite que los jugadores apenas fueron conscientes de la dimensión de lo conseguido en las horas posteriores a la final. «Con todo lo que ocurrió en la calle y las celebraciones, no éramos conscientes de la magnitud de aquello».
Con el paso del tiempo, asegura haber comprendido el verdadero impacto de aquel éxito. «Cada vez que vas a un rincón de España te das cuenta de lo que significó aquel Mundial. Escuchas historias y ves las sensaciones que todavía genera». Una huella que, según destaca, ha trascendido generaciones. «Todavía hay niños de diez u once años que han descubierto aquel Mundial a través de las redes sociales. Personalmente, eso me gusta mucho».
España, entre las favoritas para 2026
Casillas también analizó las opciones de la selección española de cara al Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El exportero ve a la Roja en el grupo de máximas aspirantes al título, aunque advierte de la enorme igualdad existente entre las grandes potencias. «Por supuesto que la selección tiene un equipazo», aseguró. Para él, España comparte escalón con selecciones como Portugal, Argentina o Francia. «No creo que haya una selección claramente superior al resto. Puede pasar cualquier cosa en este Mundial».
El campeón del mundo cree que las condiciones particulares del torneo tendrán una influencia decisiva. «Habrá que ver cómo afectan las temperaturas en países como México y cómo responden los equipos a determinadas condiciones. Los detalles van a marcar muchas diferencias». También considera que el nuevo formato ampliado incrementará la incertidumbre. «Será importante ver cómo queda configurado cada cuadro y qué camino le toca a cada equipo. Veo partidos muy igualados y una competición tremendamente abierta».
Debate en la portería
En clave personal, Casillas aseguró seguir muy de cerca la evolución de los actuales guardametas de la selección. «Ahora han llegado otros porteros a la selección y miro con orgullo todo el camino que han recorrido», explicó. Entre ellos destacó especialmente la trayectoria de David Raya. «Raya representa la continuidad y el esfuerzo. Tuvo que salir de España para encontrar su sitio y crecer como futbolista». Un recorrido que, a su juicio, ha obtenido la recompensa merecida. «Con el tiempo ha logrado el reconocimiento que merecía y se ha consolidado como uno de los porteros importantes del panorama internacional».
Al echar la vista atrás sobre su propia carrera, Casillas reconoce que le habría gustado conquistar más títulos, aunque se siente privilegiado por todo lo conseguido. «He tenido la suerte de ganar la Eurocopa con la selección, títulos con mi club y también el Mundial». Una historia que comenzó mucho antes, siendo un niño que observaba por televisión cómo Dunga levantaba la Copa del Mundo en 1994. «Pensaba que aquello era imposible de alcanzar. Recuerdo pensar: ‘Ojalá algún día me toque a mí hacerlo'».














