La plantilla de Nestlé en Sebares volvió a concentrarse este jueves dentro del calendario de movilizaciones que los trabajadores mantienen en los centros de la compañía en toda España desde el pasado 15 de mayo, en protesta por el ERE planteado por la empresa que afectaría a 301 trabajadores en el conjunto del país y a cuatro en la fábrica piloñesa.
El comité de empresa de Nestlé en Sebares advirtió que la plantilla irá a la huelga si la negociación del ERE sigue sin avances en las reuniones previstas para los próximos días.
Negociación
Elena Fernández y Marcial González, representantes de SOMA-UGT en el comité, aseguraron que las conversaciones con la empresa continúan, pero sin resultados. «Desde el 21 se hacen dos por semana, pero no se ha avanzado», señaló Fernández, que resumió así el punto en el que se encuentra una negociación en la que, según dijo, no existe por ahora «ningún punto de encuentro».
Los representantes de los trabajadores sitúan la próxima semana como un momento clave. Según explicaron, hay reuniones fijadas para los días 2, 3 y 4 de junio y, si de ese calendario no sale un cambio de postura por parte de la empresa, la plantilla contempla endurecer la respuesta. «Sí, vamos a la huelga», afirmó González al ser preguntado por esa posibilidad.
Rechazo al expediente
El comité insiste en que su objetivo principal sigue siendo la retirada del ERE. «Primero, pedimos la retirada del expediente de regulación porque no tiene ningún sentido», sostuvo Fernández, que vinculó esa posición a la expansión reciente de la fábrica de Sebares.
Según su relato, la planta no atraviesa una caída de actividad, sino una fase de crecimiento. Los portavoces sindicales aseguran que en los últimos meses se ha incrementado la plantilla y que el centro ha sumado empleo tanto en producción, como en departamentos y recursos humanos, en logística, calidad o informática.
Los argumentos
La empresa, según trasladó el comité, justifica el expediente por una “reestructuración interna y por la implantación de inteligencia artificial”, además de por “la centralización de determinados departamentos”.
El comité rechaza esa tesis y considera que no encaja con la realidad de Sebares. González defendió que centralizar desde fuera la gestión del personal resultaría inviable en una fábrica con elevada complejidad organizativa, con presencia de ETT, jornadas reducidas y cambios semanales de horario. «Es imposible gestionar eso desde fuera», afirmó.
Alternativas
Los representantes sindicales reprochan además a Nestlé que no haya optado por fórmulas menos traumáticas. A su juicio, la empresa podría haber explorado salidas pactadas o voluntarias, especialmente entre trabajadores de más edad, antes de acudir directamente a un expediente colectivo.
Clima laboral
La incertidumbre ha deteriorado el ambiente en la planta de Piloña, según trasladan los miembros del comité. «El ambiente es malo porque llevamos un mes sabiendo que cuatro compañeros se van a ir a la calle», resumió Fernández sobre el estado de ánimo de la plantilla.













