El País Vasco suele ser un oasis térmico, pero esta vez no se ha librado de la ola de calor que azota a toda la península. Bilbao está sufriendo un clima abrasador e inusual en esta época del año, con temperaturas diurnas que sobrepasan los 35 grados y noches tropicales. Una vez más, los centros educativos -edificios públicos- son los primeros en padecer las consecuencias. Una niña de 4 años, alumna de una escuela pública de Bilbao, sufrió el martes un golpe de calor mientras estaba en clase. Fue atendida por los sanitarios de una ambulancia medicalizada y no fue necesario derivarla al hospital.
Las familias denuncian que no se trata de un caso excepcional. Esta semana, otro menor necesitó cuidados médicos en un hospital por el mismo motivo y días antes, un alumno sufrió un mareo por el calor. Más allá de algunos toldos, los centros vascos no están en absoluto preparados para las altas temperaturas. Las familias denuncian que, en muchas aulas, maestros y niños están dando clase a 35 grados. Algunos alumnos, echando manos de la imaginación, se dedican a pegar cartulinas en las ventanas a modo de cortinas para esquivar un poco el sol. En otros centros, los concertados, se ha permitido a los estudiantes que vayan con el uniforme deportivo, más ligero que el ordinario.
Todas las oficinas y edificios públicos tienen normativas específicas sobre las temperaturas. Concretamente, la legislación laboral (real decreto 486/1997) insta a «los locales donde se realizan trabajos sedentarios propios de oficinas o similares» a mantenerse entre los 17º y los 27º. Las familias y los docentes se preguntan por qué los centros educativos -que también son edificios públicos- están al margen de la ley.
Modificación de jornada
Según publica hoy el diario ‘El Correo’, la situación es tan extrema que la consejería de Educación ha permitido a dos centros de Bilbao tener jornada continua mientras se mantenga la de calor, que previsiblemente empezará a remitir el viernes. Con esta decisión, los niños y las niñas entrarán antes (a las 8.00, en lugar de las 9.00) y saldrán antes (a las 15.00 en lugar de las 16.30) manteniéndose el servicio de comedor.
Steilas, sindicato mayoritario entre los docentes de la red pública, denuncia que esta situación es “inaceptable” y exige al Gobierno vasco que asuma su responsabilidad y garantice una climatización adecuada de las aulas. Piden ventilación cruzada en los centros, adaptaciones de horario en caso necesario y que las direcciones dispongan de protocolos claros para hacer frente al mercurio.
De momento, la consejería de Educación se ha limitado a remitir a los colegios una serie de recomendaciones básicas, como priorizar el uso de las zonas más frescas y sombreadas y limitar la actividad física, especialmente en espacios cerrados. También aconseja el uso de áreas de sombra (en caso de que las haya) y la ingesta constante de agua. El departamento asegura que se están estudiando medidas para combatir las altas temperaturas, como la instalación de toldos, una medida que, en todo caso, ya estaría vigente el curso que viene. El acondicionamiento en algunos colegios es más complicado dado que son edificios históricos.
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