El “no” de Cata al Oviedo: las razones, las consecuencias y el fichaje de un futbolista en el aire

La hoja de ruta para que la 26/27 empezara por levantar el ánimo pasaba por la firma del contrato de José Antonio Prieto, Cata, esta misma semana. Incluso se había planeado su presentación ante los medios, prevista para hoy mismo. La convicción en que estaba subido al proyecto era total, y de ahí que Cata incluso hubiera participado en las últimas semanas en la búsqueda del entrenador y fichajes interesantes para el nuevo proyecto. Pero aún no había dado su última palabra, esa que precedería a su firma en el contrato. Y, contra todo pronóstico, ha sido de “no”. Para el Oviedo, un palo ya que pierde a su principal apuesta para la planificación deportiva. Un rechazo que, además, tiene efectos inmediatos para la planificación de la temporada.

Porque el Oviedo lleva tratando meses con Cata. Cuando LA NUEVA ESPAÑA desveló el pasado 12 de mayo la existencia de las negociaciones, la sensación es que acabaría firmando. La predisposición había sido plena en las reuniones, incluida una en Santander, en las que el secretario técnico rojillo había incluso elaborado un guion sobre lo que él haría en el club azul para ser un equipo potente en Segunda.

En los últimos días, el cerco se había estrechado, aunque aún quedaba por salvarse Osasuna, un trámite solo logrado en la última jornada y que dilató la toma de decisión. Incluso Cata había dialogado con dos futbolistas de la plantilla azul para conocer mejor el funcionamiento del club desde dentro. La elección del entrenador, cuentan fuentes conocedoras de los movimientos, también había pasado el filtro de Cata, encima del futuro inmediato que tomaría el Oviedo.

Pero ayer, todo cambió. El club azul tenía alguna reserva sobre la respuesta final, ya que sí había advertido algunos vaivenes en su opinión durante todo el proceso, pero su forma de involucrarse en los últimos días sugería un final feliz. Fue tras una reunión con los rectores de Osasuna cuando Cata dio marcha atrás a su salida al Real Oviedo y dejó al club azul sin su pieza deseada. “Cata ha demostrado que se quiere quedar”, explicó Braulio, director deportivo de los rojillos en la tarde de ayer cuando se le preguntó por la situación de su mano derecha.

Alterada la hoja de ruta

Ahora, la negativa afecta también a los planes inmediatos del equipo. La elección del entrenador, en primer lugar. La forma de actuar sigue las pautas de ocasiones anteriores. En Asturias se elabora una lista de candidatos para que en México se decida al respecto. También Jesús Martínez añade sus propuestas. Y de ahí sale el entrenador. Cata habría dado el visto bueno a la serie de nombres que llegaban con la recomendación de los rectores azules en Asturias, con nombres como el de Julián Calero e Iván Ania, desvelados por este periódico.

Ahora, el club parece dispuesto a mantener esta búsqueda de entrenador a pesar del rechazo de Cata. El club no quiere perder más tiempo y aunque tratará de reactivar la negociación por algún director deportivo, de forma paralela seguirá el proceso con los candidatos a suceder a Almada, una actividad que se mantiene desde México, donde se tomará la decisión final tras las recomendaciones recibidas desde Oviedo.

El influjo de Cata también había llegado a la futura plantilla azul, con recomendaciones sobre futbolistas. Uno de los jugadores por los que apostaba el catalán y que contaba con el refrendo de la dirección deportiva actual es el de Juan Cruz, lateral zurdo de Osasuna que a sus 33 años acaba contrato con el club rojillo tras 6 temporadas en la máxima categoría. El Oviedo estaba dispuesto a intentar su contratación para completar un puesto, el de lateral zurdo, que solo cuenta con Rahim de cara al próximo curso. Ahora, después de conocerse que Cata no será el director deportivo, el Oviedo debe decidir si sigue adelante con sus intenciones de fichar a Juan Cruz o si apuesta por otro perfil para la vacante en el puesto.

Fuente