El nuevo velero de alta competición de la Armada, adquirido por un millón de euros y que el Rey Felipe VI patroneará en la bahía de Palma en la próxima edición de la Copa del Rey de Vela, del 1 al 8 de agosto, ha sido bautizado con el nombre de Hispania, en homenaje al maxi de la Comisión Naval de Regatas que se construyó en Mallorca a mediados de los ochenta, en los Astilleros Barracuda de Pepín y Amadeo González. Y que tuvo su puerto base durante 15 años en la estación naval de Portopí.
La segunda novedad del nuevo velero, que fue entregado a la Comisión Naval de Regatas de la Armada el pasado 5 de mayo el puerto de El Masnou, en Barcelona, es su imagen exterior, que rompe completamente con la tendencia de los veleros de casco blanco de la Armada, donde la adscripción del velero de competición apenas es visible más que en la popa.
El nuevo Hispania, en cambio, que ya ha superado su fase de puesta a punto con el adjudicatario del contrato para su adquisición, David Mas, tendrá un casco de un color gris metalizado, y en ambos costados una franja azul marino atravesando el buque con el escudo oficial de la Armada impreso a gran tamaño: la corona real, el ancla en el centro y la bandera de España como sombra a la derecha de todo el conjunto.
El nuevo velero lucirá el escudo de la Armada a gran tamaño en los dos costados sobre una banda azul. / .
El nombre del velero irá inscrito también en ambos costados del buque pero en la zona alta más cercana a la popa, con la inicial en color rojo.
Es como si con el cambio de imagen la Comisión Naval de Regatas de la Armada quisiera reivindicar sus más de seis décadas de formación en la vela de oficiales y alumnos de escuelas de vela, con barcos que han competido desde los años setenta hasta hoy en campeonatos del mundo y las mejores regatas del Mediterráneo, desde el primer DB1, a los Sirius, cuyo quinto ejemplar todavía se encuentra en Portopí, pasando por los cinco Aifos y ahora el segundo Hispania.
Su debut en competición y la presentación de su nueva imagen tan distinta a la anterior tendrá lugar en el Real Club Náutico de Barcelona el próximo jueves, con su participación en el Trofeo de Vela Conde de Godó.
Su adaptación a la competición antes de llegar a Palma, que será su puerto base, continuará poco después en el Trofeo SM la Reina de Valencia, del 3 al 5 de julio.

El nuevo Hispania de la Armada, todavía con los colores del Vesper, en la pasada edición de la Copa del Rey, en Palma / Copa del Rey Mapfre
El nuevo Hispania , es un velero de 52 pies de eslora que, precisamente, el año pasado ganó la Copa del Rey de vela con el nombre de Vesper y el equipo del nortemericano David Team, de Newport Beach, en California, un monocasco de altas prestaciones de 15,43 metros de eslora, 4,43 de manga y 3,80 de calado que puede participar en competiciones ORC e IRC, tal como buscaba la Armada.
Se llamaba originalmente Quantum y llevaba cinco años compitiendo en Estados Unidos después de transitar, tras una pequeña modificación, de las clases TP52 a la GL52 actual y dar el salto en 2025 a las regatas del Mediterráneo con éxito.
La próxima edición de la Copa del Rey será el debut oficial del nuevo Hispania de la Armada en Palma, con el Rey Felipe VI por primera vez a bordo y una tripulación formada por 14 personas más. La Comisión Naval de Regatas confecciona los equipos de las distintas competiciones en las que participa a través de un equipo más amplio de 28 personas, que se pueden incorporar o no dependiendo de la disponibilidad de sus servicios en la Armada en sus respectivos destinos.
La única mujer ocupa el puesto de Proa del velero, uno de los más comprometidos, encargada de las maniobras de izado y arriado de velas, en muchas ocasiones desde lo alto del mástil. Se llama Natalia y procede de la escuela de suboficiales y del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad de Rota, en Cádiz.
En Valencia y después en Palma, el nuevo Hispania competirá con el último Aifos, con lo que la Armada hará el esfuerzo de reunir a un equipo de 30 personas entre los dos barcos y aumentará la presión del debutante, aunque aventaja al anterior en ser un velero de alta competición de un nivel superior, más completo en todos los aspectos, con muchos más sensores de navegación y con un trimado de velas mejor. Al finalizar las competiciones, el Aifos partirá a su nuevo destino, Cádiz.
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