Fin de trayecto. El Tenerife se despide de Primera RFEF con un partido en el que no se juega nada, todo lo contrario que su rival, un Ourense situado en el cuarto puesto por la cola de una clasificación en la que bajarán a Segunda RFEF lo cinco peores. Los gallegos se encuentran a tres puntos de la salida, por lo que están obligados a ganar para tener alguna opción de salvarse. Si logran vencer, necesitarán una carambola para permanecer, que el Talavera empate o pierda en el campo del Cacereño y que el Avilés no sume en Pasarón. Pero la cosa se le podría complicar un poco más con triples e incluso cuádruples empates que serían nefastos para sus intereses. O lo que es lo mismo, lo más probable es que los ecos de la resaca festiva de los tinerfeños por el ascenso conquistado el viernes 1 de mayo se mezclen con la decepción orensana.
Una tarde de contrastes. La paz y la sensación del deber cumplido del campeón, y la angustia de un rival que cambió de entrenador hace nada, a falta de dos jornadas para el cierre del calendario. Cándido Gómez debutó el domingo pasado con un 0-0 en Talavera de la Reina, una igualada que dejó la sensación de descenso anticipado.
El Ourense, que fue el cuarto adversario del Tenerife –3-0 en el Heliodoro el 21 de septiembre–, lleva sin ganar desde el 11 de abril, día en el que superó al Lugo con claridad (4-2). A partir de ahí, un balance de tres puntos de 15 posibles que han impedido a los de O Couto coger aire en la clasificación.
El Tenerife, en descompresión
Y aire es lo que le sobra a un Tenerife que alcanzó su objetivo con margen suficiente para no tener que depender de sus cuatro últimos partidos. Empezó ese tramo de descompresión con el 2-0 al Barakaldo en medio de la celebración de la afición, siguió con el pinchazo sin consecuencias en Salamanca contra un Unionistas que es el único equipo que le ha ganado dos veces en este curso y se alargó con un satisfactorio 3-0 en el Heliodoro sobre el Pontevedra.
Aitor Sanz, baja en O Couto
En ese encuentro participó como suplente un Mahamadou Balde que se unió a la lista de bajas por lesión como consecuencia de un percance en la rodilla –parece que tiene el menisco dañado–. También salieron con molestias Aitor Sanz y Noel López. Los tres se perderán el partido de clausura, lo mismo que Dani Martín, Agüero, Marc Mateu, Alassan, Fran Sabina y Jesús de Miguel. A Álvaro Cervera le dará para seguir moviendo futbolistas en estos compromisos vacíos de alicientes. Ya no importan tanto los estados de forma ni las dinámicas, si juega uno o lo hace otro. En principio, hay puestos sin una alternativa clara, como la portería –De Vuyst– y los laterales –César y David–. En los otros hay espacio para el reparto de minutos. Puede que para entren en el once blanquiazules que intervinieron poco o nada ante el Pontevedra, como José León, Juanjo, Javi Pérez, Nacho Gil, Maikel Mesa, Ulloa, Jeremy Jorge, Cris Montes o Gastón Valles.
Sea como sea, acaba el viaje del Tenerife por Primera RFEF, una experiencia cargada de dudas en el origen y resuelta de manera modélica. Por el camino, 22 victorias, diez empates, cinco derrotas, 61 goles a favor y 22 en contra. Lo siguiente ya será en Segunda.
Cervera convoca al juvenil Jony
El extremo grancanario Jonathan Hernández formará parte de la convocatoria del primer equipo. Es juvenil y ha debutado con el filial.
Aitor, baja en O Couto, dejará su contador de partidos en 408. Se queda a cinco de Molina. Está por ver si sigue la próxima temporada.
El Tenerife ha jugado siete veces en O Couto, pero para enfrentarse al desaparecido CDOurense. No hay precedentes a domicilio con el Ourense CF.
Pita el mismo árbitro del 1-1 con el Fortuna en Balaídos. Tiene 37 años y lleva cinco temporadas en Primer RFEF.











