No son buenos resultados, tomamos nota

Las claves

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El PSOE andaluz, liderado por María Jesús Montero, obtiene el peor resultado de su historia con 28 escaños, dos menos que en 2022.

Montero reconoce la derrota y no aclara si continuará como líder de la oposición en el Parlamento andaluz.

El PSOE pierde escaños en Granada y Huelva, mientras que la derecha (PP y Vox) suma el 55% de los votos en Andalucía.

El ascenso de Adelante Andalucía, con un discurso más crítico, arrebata votantes al PSOE y complica su recuperación.

María Jesús Montero llegó a la campaña andaluza como «la mujer más poderosa de la democracia» y se despide con el peor resultado de la historia del PSOE regional. Son 28 escaños, dos menos que los logrados por Juan Espadas en 2022, y por tanto un nuevo suelo para los socialistas en Andalucía. Los dos asientos se perdieron en Granada y Huelva.

«No son unos buenos resultados para nosotros», reconoció Montero, que ha salido ante su ejecutiva y la prensa a las 23.23 en el hotel NH Collection de Sevilla para valorar la noche triste del socialismo andaluz, solo matizada por el hecho de que el presidente de la Junta, Juanma Moreno, no haya logrado reeditar la mayoría absoluta.

Montero ha recordado que «el PSOE siempre sale a ganar porque representa la mayoría social», por lo que, señala, «tomamos nota de lo que los andaluces nos expresan a través de las urnas, analizaremos todos los detalles, este es un partido que aprende».

En los próximos días, la secretaria general del PSOE-A, que no ha dejado del todo claro si seguirá en el Parlamento andaluz como líder de la oposición, reunirá a los órganos del partido para analizar la derrota. Promete cuatro años de oposición «seria y responsable», con «rigor, planteando respuestas y propuestas», además de con «esperanza» de desbancar a la derecha en cuatro años.

Montero, que ha hablado con Juanma Moreno por teléfono para felicitarle por su victoria, asegura que en su partido «aceptamos el veredicto de las urnas» y afirma que el partido seguirá «trabajando por Andalucía, dando garantías de sanidad, educación pública, dependencia y derecho a vivienda».

La exvicepresidenta, que no ha logrado revivir a un PSOE catatónico en la región, ha agravado incluso su crisis. Si el techo del partido se sitúa en los 66 escaños logrados por Rafael Escuredo en 1982, que inauguraron varias décadas de hegemonía socialista indiscutible, el nuevo suelo del PSOE-A son los 28 escaños de Montero.

La candidata, que votó en la calle Calatrava de Sevilla, llegó al hotel Collection para seguir la noche electoral a las 21.00 horas. Dos horas y media después salía acompañada de su ejecutiva y de figuras como Susana Díaz, Juan Espadas o el exalcalde de Sevilla, Antonio Muñoz, para asumir la derrota.

Queda en el aire el futuro de Montero, pues no ha aclarado de manera tajante que vaya a permanecer en el Parlamento en la próxima legislatura, en qué modo esta derrota puede tener incidencia en Ferraz. Andalucía no era una comunidad más. Sánchez aceptó desprenderse de su número 2 en el Gobierno para que diese la batalla.

«Montero tiene nuestro apoyo»

El PSOE, que fue un partido hegemónico en Andalucía durante cuatro décadas y que parecía invencible, ve como apenas llega al 23% de los votos. La derecha, entre PP y Vox, llegan al 55% de los votos en el que un día fue el ‘granero’ de Ferraz. Sólo la diferencia entre PP y PSOE es de 800.000 sufragios.

Pese a todo, en Ferraz mostraban cierto alivio porque «todas encuestas, incluidas las nuestras nos daban peor». «No hay que olvidarse cómo estaba este partido hace 10 meses», aseguraban fuentes de la dirección evocando la dimisión de Santos Cerdán tras ser encarcelado: «Nadie daba un duro por nosotros».

Este lunes, a las 10 de la mañana habrá una Ejecutiva del PSOE presidida por Pedro Sánchez para valorar los resultados. Algo que ya anticipaba la secretaria de organización, Rebeca Torró, que evitaba la autocrítica y ponía el énfasis en que «el PP pierde 5 escaños y la mayoría absoluta y el bloque de la derechas cuatro años» y que «Montero tiene nuestro apoyo».

El ascenso de Adelante

Pese a que la secretaria general del PSOE de Andalucía, durante su intervención, evitaba desvelar su futuro, en la dirección federal creen que «tiene tablas y experiencia» para «construir una alternativa» en el Parlamento andaluz a Juanma Moreno. Los socialistas vuelven a estar en un deja vú de lo que vivieron en febrero cuando la ministra Pilar Alegría obtenía el peor resultado histórico del PSOE en Aragón.

Además, ven como un partido a su izquierda, Adelante Andalucía, se lleva buena parte de los votantes con un discurso más de confrontación con el PSOE que el de Por Andalucía, la coalición que integraba Sumar, Podemos e IU.

En Ferraz restan importancia al auge de este partido y cree que su subida se debe a que el PSOE no jugaba por la presidencia. «Es el efecto de no te vean ganador», añadían y se mostraban confiados en recuperar a esos votantes en unas generales.

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