Los médicos vuelven a la huelga en toda España, la cuarta en lo que va de año, contra la propuesta de reforma del Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad. El paro empieza este lunes 18 y se alargará hasta el viernes 22 de mayo. El colectivo acusa al ministerio, inmerso en estos días en la crisis desatada por el hantavirus, de romper las negociaciones y seguir «ignorándoles». En Cataluña , el paro se realizará el día 20 de mayo. Con esta nueva fecha se elevarán a 11 los días de paro protagonizados por los médicos catalanes desde octubre del año pasado.
El paro afecta a todos los médicos, incluidos profesionales de Atención Primaria, Atención Hospitalaria y Atención Extrahospitalaria, médicos internos residentes (MIR), facultativos especialistas en formación (FSE), profesionales del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla (donde permanece ingresado el paciente español positivo en hantavirus y los otros 13 cruceristas asintomáticos) y centros vinculados al SERMAS.
El sindicato Metges de Catalunya (MC) reitera que la protesta se mantendrá mientras el Departament de Salut y sus empresas proveedoras «no se avengan a negociar mejoras en las condiciones laborales y profesionales de los facultativos que permitan ofrecer una atención segura y de calidad».
Las reivindicaciones son «las mismas del primer día», recuerda MC. Equiparar la jornada laboral con la del resto de grupos profesionales; poner fin a la obligación de realizar guardias de 24 horas como forma ordinaria de cobertura asistencial; disponer de plantillas suficientes y dimensionadas sin dar por asumida la sobrecarga de los facultativos; planificación de agendas con límites de pacientes; conciliación con descansos efectivos y mejoras estructurales incorporadas en un convenio específico para el colectivo médico.
Presión sobre Salut
En paralelo a esta movilización, MC hace efectivo el aviso de incrementar la presión sobre Salut con medidas que «pueden poner contra las cuerdas y hacer tambalear un sistema atenazado por listas de espera inabarcables».
Así, la organización ha decidido activar la campaña ‘Ni un minuto más’ para pedir a los médicos que dejen de realizar toda aquella actividad adicional y voluntaria, como las denominadas ‘peonadas’ (horas extra), el ‘escreix’ (asumir más pacientes en cartera para cubrir bajas y vacantes), los doblajes de turno o las guardias añadidas más allá de las estrictamente obligatorias.
El comité de huelga está formado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA). El paro irá acompañado de movilizaciones y manifestaciones en varias comunidades autónomas. En Madrid, AMYTS, sindicato mayoritario en la comunidad, ha registrado la convocatoria autonómica y ha anunciado concentraciones diarias en distintos hospitales y frente al Ministerio.
Con nuevo baile de cifras por el seguimiento y miles de consultas, pruebas y cirugías canceladas, el 30 de abril finalizó la última huelga de médicos. Lejos de desescalar, el conflicto entre los médicos y el Ministerio de Sanidad, no hizo más que aumentar y, por el momento, no existe atisbo de llegar a un acuerdo.
En abril, el comité de huelga pedía la mediación del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para «desencallar la negociación» al considerar que Mónica García, a la que reclaman que dimita, «ha dejado de ser una interlocutora válida». Lo señalaban tras su reciente anuncio de concurrir a las primarias de Más Madrid para 2027 y antes de que se desencadenara una crisis que ha mantenido en vilo al mundo por el hantavirus.
Jornada laboral
El Ministerio de Sanidad, apunta AMYTS, sigue «ignorando» a los médicos de todo el país tras romper las negociaciones con el comité de huelga. La huelga también mira a las comunidades autónomas y en la Comunidad de Madrid «con motivos suficientes». De hecho, la Consejería de Sanidad reunió la semana pasada al comité,
«Fue una reunión muy corta, francamente muy decepcionante después de más de dos meses y medio desde la primera en la que se quedó que nos entregarían el acta y un calendario de reuniones que no se ha producido», denunció Ángela Hernández, secretaria general de AMYTS.
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