El tribunal popular encargado del crimen de Javier R. H., alias El Bolas, el hombre cuyo cadáver descuartizado fue encontrado en el interior del maletero de su coche hace 11 años en San Javier, anunciaba este viernes por la tarde que ya tenía un veredicto. Los nueve miembros del jurado se habían puesto de acuerdo. Aunque, en realidad, no: cuatro votos frente a cinco.
Así las cosas, se convocaba a las partes a la sede de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial, con sede en Cartagena, donde durante estos días se ha estado celebrando el juicio contra Jesús Ángel M. J., alias Chulín (aunque él dice que no le apodan así), único procesado por el asesinato.
Desmembrado en el maletero de su Audi
En 2015, agentes de la Policía Nacional encontraron el cuerpo desmembrado dentro del maletero de su Audi A6, el cual llevaba varios días en el disuasorio de Los Arcos, en una zona de estacionamiento gratuito, no vigilada y algo alejada del recinto hospitalario. Después de pegarle un tiro en la cabeza, le amputaron las extremidades y la cabeza del tronco.
Juicio contra El Chulín (en primer plano) por el crimen de El Bolas en San Javier. / EFE
El fiscal, José Manuel Marcos, tuvo claro desde el principio que tanto El Bolas como Chulín se dedicaban al narcotráfico y que el procesado sentía animadversión hacia la víctima porque le presionaba de manera reiterada para que le abonase una deuda de 50.000 euros. El acusado dijo el jueves que no era tanto: que eran 12.000 euros, un dinero que, según él, Javier jamás le pidió.
«No sé si el se acordó de que era de otra persona, se cayó del burro, comprendió que no» era una deuda con él, testificó en su turno de palabra, este pasado día 14, Jesús Ángel. También admitió que El Bolas le daba a él droga para que comercializase con ella, pero que no eran socios.
A este respecto, el procesado manifestó: «Él (en referencia a Javier) me daba una cosa y yo la distribuía, eso no es una sociedad. Si yo tengo una tienda y viene un vendedor a traerme el género, no soy socio de él, soy un cliente«. También apuntó que El Bolas, pese a las rencillas que pudiese haber entre ellas, era «un buen tipo» al cual no mató.
El veredicto del jurado
A las partes se les dio su tiempo para llegar a los juzgados y a última hora de la tarde, antes de que la misma se convirtiese en noche, llegó el veredicto. Sobre la mesa, los audios en los que el encausado hablaba del muerto («se lo estaba buscando») y el misterio de la sierra que se esfumó de su caja de herramientas.
Solo cuatro de los nueve los miembros del jurado creen que Chulín fue el asesino: al ser minoría, se le declara no culpable
Con esta sierra desaparecida, presumiblemente, el Ministerio Público y la familia del difunto creen que Chulín descuartizó el cadáver. Cabe recordar que la Fiscalía (que solicitaba que el encausado pasase tres lustros entre rejas) y la acusación particular (que elevaba la petición a un cuarto de siglo) sostuvieron durante todo el periplo judicial que se daban indicios suficientes para condenar a Jesús Ángel.
La portavoz del jurado tomó la palabra y explicó que no ha habido unanimidad: no está probado que fuese el acusado el pistolero que mató a El Bolas. Votos a favor, cuatro; votos en contra, cinco. Esto es: son cuatro los miembros del jurado los que creen que Chulín fue el asesino. Son minoría y el procesado queda exonerado.
No había cámaras en el parking de Los Arcos, no se sabe ni qué día llegó el coche con el cadáver ahí. No ha quedado acreditado que quedasen en la finca ese día ni que el arma del procesado fuese la empleada en el asesinato.







