El Ayuntamiento de Córdoba ha dado un nuevo paso en el pleno de este mes de mayo para sacar adelante las nuevas normas urbanísticas en la ciudad, que pretenden, entre otros objetivos, mejorar la calidad de las viviendas, con dormitorios más grandes, pasillos más anchos, garajes más amplios, más terrazas y más flexibilidad para rehabilitar edificios antiguos. Además, busca orientar el urbanismo hacia una Córdoba más verde, con más arbolado, más permeabilidad, más sombra, menos islas de calor y mayor peso de la movilidad sostenible.
Esta actualización busca modernizar la regulación vigente y uno de los principales objetivos es mejorar la calidad de las viviendas que se construyan en Córdoba en los próximos años. Para ello, la nueva normativa introduce cambios en las dimensiones mínimas de algunas estancias, como los dormitorios, que deberán ser más amplios. Las habitaciones simples pasarán de seis a ocho metros cuadrados y las dobles de diez a doce.
La reforma también afecta a otros elementos de las viviendas, pues los pasillos deberán ser más anchos, pasando de 0,80 a 0,90 metros, y las plazas de garaje aumentarán sus dimensiones mínimas para adaptarse al tamaño actual de los vehículos. En el caso de los coches, las plazas pasarán de 2,20 por 4,50 metros a 2,50 por 5 metros. También se regulan dimensiones específicas para motocicletas, ciclomotores, cuadriciclos y microcoches.
Otro de los cambios más relevantes tiene que ver con las terrazas para fomentar viviendas con espacios exteriores privados de mayor calidad, sin que ello penalice la superficie interior de los pisos. También dejarán de computar otros elementos comunes, como garitas de seguridad, aseos de piscinas, cuartos de basura, huecos de ascensor o determinados espacios de uso social en residenciales.
La rehabilitación del parque de viviendas antiguo también se incluye y prevé la reforma integral de edificios construidos antes del PGOU de 1986, permitiendo en determinados casos aumentar hasta un 20% la superficie de techo edificable. Esta posibilidad podría traducirse en la construcción de una planta más en algunos inmuebles, aunque la medida no se aplicaría en el casco histórico ni en edificios protegidos. La norma también facilitará actuaciones vinculadas a la accesibilidad y la eficiencia energética, como la instalación de ascensores, escaleras de emergencia o elementos exteriores necesarios para mejorar las condiciones de los edificios.
Más arbolado y sombra
Además de los cambios en vivienda, la reforma incorpora una orientación más ambiental y sostenible del urbanismo cordobés, con más arbolado, más sombra y menos islas de calor. Para ello, se incorporan referencias al Plan Director de Arbolado y se introducen criterios para que los proyectos de urbanización incluyan mayor presencia de masa arbórea, arbustiva y zonas ajardinadas.
En los residenciales, se plantean medidas para evitar una pavimentación excesiva de los espacios libres interiores y favorecer zonas comunes más verdes. En las viviendas unifamiliares, la parte de parcela no ocupada por la edificación deberá mantenerse mayoritariamente ajardinada y permeable, prohibiéndose su pavimentación completa. También se recomienda ajardinar patios de luces y evitar que estos espacios se destinen al estacionamiento de vehículos.
Además, se introduce una jerarquía en el diseño urbano que prioriza a las personas con movilidad reducida, peatones, ciclistas, vehículos de movilidad personal y transporte público frente al vehículo privado motorizado.
En paralelo, la modificación incluye ajustes en materia arqueológica, con el objetivo de simplificar trámites y evitar duplicidades entre el Ayuntamiento y la Consejería de Cultura, sin renunciar a la protección del patrimonio. También se actualizan conceptos vinculados al hospedaje, incorporando expresamente términos como apartamentos turísticos y viviendas de uso turístico, y se introducen limitaciones a determinados usos molestos en zonas residenciales, como talleres de carpintería metálica, cerrajería o carpintería de madera.
La aprobación inicial en el pleno no supone aún la entrada en vigor de las nuevas normas. El expediente deberá superar ahora el periodo de exposición pública, la presentación de alegaciones y la emisión de los informes correspondientes antes de llegar a su aprobación definitiva.













