Más médicos para atender correctamente la vigilancia de la paciente de 32 años ingresada en el Hospital de Sant Joan como caso sospechoso de hantavirus. Es lo que reclama el Sindicato Médico de Alicante, que echa de menos la contratación de facultativos que puedan reforzar la asistencia a la mujer aislada en la tercera planta del centro, en la Unidad de Enfermedades Infecciosas.
La demanda es que haya más plantilla de médicos internistas, especialistas en patologías infecciosas y de prevención de riesgos laborales dado que, además, según indican fuentes de la organización sindical, los facultativos atienden también a otros pacientes.
«Han reforzado TCAES (técnicos de cuidados auxiliares de Enfermería) y enfermeras, pero ni internistas ni médicos de prevención de riesgos, que son los que se están llevando el trabajo de valorar a todos los que pasan por la planta y que se está haciendo con una sola facultativa», explican fuentes sindicales. De hecho, a lo largo de la semana chequeos a cinco médicos y ocho enfermeros que llevan desde el viernes en contacto con la mujer, según confirmaron fuentes del personal sanitario.
Residentes
«Cuando hay un contacto con el hantavirus, a ese contacto y a todo aquel que haya entrado la habitación, lo tiene que valorar el servicio de prevención de riesgos laborales. Un servicio que tiene ahora un importante incremento de actividad». Porque también tendrán que hacer, explican las fuentes, la valoración de los residentes que se incorporarán a principios de junio. Está muy bien que se hayan reforzado las plantillas de TCAE y de enfermeras, pero falta la de médicos».
La paciente aislada, que continúa asintomática tras sufrir tos e insuficiencia respiratoria leve los primeros días, ha pasado a considerarse como contacto después de tres pruebas PCR negativas y se le volverá a repetir a los siete días desde la fecha del ingreso, tal y como establece el nuevo protocolo aprobado hoy por el Ministerio. Es decir, este viernes, cuando se le tomará una nueva muestra que será remitida para su análisis al Centro Nacional de Microbiología del Carlos III.
Contacto en seguimiento
En el informe de situación elaborado este miércoles por el Ministerio de Sanidad, se indica que el caso probable del Hospital de Sant Joan, tras tres pruebas PCR negativas siguiendo el protocolo acordado en la Comisión de Salud Pública y estar asintomática, continúa en cuarentena considerándose un contacto en seguimiento.
La joven de 32 años fue pasajera del vuelo en el que, el 25 de abril, embarcó la mujer que falleció dos días después en Johannesburgo tras contraer el virus a bordo del crucero MV Hondius. Esta era la paciente 1, esposa del pasajero muerto con anterioridad en el barco y considerado el paciente cero. La alicantina estuvo sentada dos filas por detrás, según dijo el viernes el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla. La fallecida, de 69 años, permaneció unos 40 minutos en el avión hasta que la tripulación la bajó de la aeronave por su delicado estado de salud para su ingreso en un hospital. El deceso se produjo dos días después.
Técnicas moleculares
El diagnóstico del hantavirus, especialmente en situaciones de brote como la actual, se realiza mediante técnicas moleculares de alta precisión para detectar el material genético del virus en el paciente en muestras de sangre y saliva.
La mujer permanece en aislamiento en una habitación con presión negativa de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del hospital alicantino siguiendo el protocolo establecido para estos casos. Una sala de presión negativa es un entorno hospitalario especializado diseñado para contener contaminantes en el aire (virus, bacterias, hongos) y evitar que salgan al pasillo o áreas contiguas, para contener el contagio a otros pacientes y sanitarios.
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