- Evacuación del crucero en Tenerife y situación actual
- Ingreso y protocolos del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla
- Atención y seguridad del personal médico en contacto con pacientes
- Medidas del Comité de Seguridad y Salud ante el hantavirus
- Formación del personal para el aislamiento y manejo del hantavirus
- Situación, historia y críticas al personal de la Unidad de Aislamiento
- Estructura actual y plan de refuerzo del hospital ante emergencias
Evacuación del crucero en Tenerife y situación actual
De la operación de evacuación del crucero en Granadilla de Abona, en la isla de Tenerife, permanecen en España catorce de las 151 personas que viajaban en el barco en el que se detectó el brote de hantavirus tras zarpar de Argentina.
Ingreso y protocolos del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla
El Gobierno de Pedro Sánchez decidió que fueran ingresados en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, de Madrid.
Este hospital militar es uno de los centros de referencia para atender enfermedades contagiosas de alto riesgo.
Dispone de una Unidad de Aislamiento de Alto Nivel. Pero estas personas no han sido ingresadas ahí, sino que se ha habilitado y reservado para ellas la planta 13 del hospital.
El protocolo marca que se les vaya sometiendo a pruebas PCR, ya que pueden estar contagiados por el virus pero tardan en dar positivo en estos test. El primer positivo ya ha sido reubicado en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel.
Atención y seguridad del personal médico en contacto con pacientes
Aunque se encuentren fuera de la unidad, a estos posibles casos de hantavirus les atiende el personal de la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel, protegidos con equipos de protección individual, para evitar posibles contagios.
Medidas del Comité de Seguridad y Salud ante el hantavirus
La dirección del hospital ha reunido a los representantes sindicales de la plantilla civil en el Comité de Seguridad y Salud.
Les ha explicado que los contactos sanos seguirán pasando la cuarentena en la planta 13, y que si se detecta en ellos síntomas compatibles con el hantavirus, esas personas serán trasladadas a la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel, en la planta 22.
Formación del personal para el aislamiento y manejo del hantavirus
La dirección del hospital, que manda el general de división médico Francisco Javier Areta, también les ha comunicado que se va a impartir formación específica para actuar en estos casos de aislamiento de pacientes por enfermedades contagiosas de alto riesgo.
Fuentes del hospital explican que todos los trabajadores que están asignados a la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel tienen formación específica para manejar este tipo de situaciones, protegerse con EPIs y tratar a estos pacientes.
Existe además otro grupo de trabajadores, que están destinados en diferentes unidades del hospital, y que ya tienen formación para sustituir a los asignados a la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel en caso de necesidad.
El plan es instruir a otros empleados del hospital en los protocolos de actuación en casos como este en los que se aísla a pacientes para que no se extienda una enfermedad contagiosa, como el hantavirus.
Se esa forma se aumentará la reserva de trabajadores formados, por si fuera necesario recurrir a ellos.
Las fuentes consultadas por Confidencial Digital remarcan que, según ha trasladado la dirección, tanto la formación en aislamiento como la posibilidad de prestar servicio en el dispositivo especial de los pacientes aislados serán voluntarias. Sólo aquellos trabajadores que quieran serán instruidos, y sólo quienes lo deseen podrían reforzar la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel.
Situación, historia y críticas al personal de la Unidad de Aislamiento
Hay que recordar, como ya se explicó en estas páginas, que hace unos años la dirección del hospital prescindió de personal que llevaba años trabajando en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel.
Antes también había cesado a Patricia Obregón, doctora en Biología que había asesorado en la preparación del personal y de los protocolos de esa unidad especial.
Todos estos ceses han sido confirmados por sentencias judiciales del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Los trabajadores (enfermeros, auxiliares de Enfermería…) de la unidad fueron sustituidos por personal que había logrado una plaza fija en el proceso de estabilización del personal de la Red Hospitalaria de la Defensa.
Los críticos con esas decisiones denuncian que la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel había perdido a personal especializado, que se había formado con cursos, que había participado en activaciones reales y que había estado durante años realizando simulacros y ejercicios para colocarse los EPIs, recibir a pacientes, atenderlos…
Lamentan que en su lugar se ha destinado a trabajadores con menos experiencia y conocimientos en ese ámbito.
El anuncio de la dirección del hospital de que se va a formar más empleados lo interpretan como una confirmación de la situación que ellos advirtieron, es decir, de que la unidad no tiene personal suficiente y especializado.
Estructura actual y plan de refuerzo del hospital ante emergencias
Otras fuentes del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, sin embargo, aseguran que la estructura actual es adecuada para reaccionar ante emergencias como esta.
Señalan que la idea es tener a un núcleo de trabajadores (civiles y militares) formado en situaciones de aislamiento, emergencias NBQ, enfermedades infectocontagiosas de alto riesgo…, núcleo que sigue trabajando en el hospital.
En caso de que lleguen al Gómez Ulla varios casos de personas que deban ser ingresadas en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel, se refuerza la unidad con personal de otros destinos del hospital.
E incluso se puede reforzar con personal externo, contratado para esa emergencia, al que se forma para trabajar en estas situaciones: siempre en tareas de menor exposición que el personal más experto.











