El Gobierno espera la visita a España del Papa León XIV el próximo mes de junio como un gran acontecimiento político. Se pone el foco principalmente en la intervención que haga en el Congreso, con la pretensión que pueda reforzar su agenda en materia de defensa del multilateralismo y la paz, pero también en asuntos en clave nacional como la regularización de migrantes.
En las últimas semanas, se ha tratado de reforzar esta sintonía en carpetas clave que generan confrontación ideológica para barnizarlas de autoridad moral. Para poner en valor la gestión por la emergencia del hantavirus Sánchez ha recurrido en varias ocasiones al mensaje de León XVI tratando así de desactivar las críticas de la oposición y el choque institucional con el Gobierno canario.
“No vamos a entrar en ningún tipo de polémica institucional. Me quedo con las palabras del Papa expresando su reconocimiento y agradecimiento a la sociedad canaria, que ha dado ejemplo de solidaridad y empatía”, zanjaba el jefe del Ejecutivo este martes en una comparecencia conjunta con el secretario general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom. El Papa se había referido a un agradecimiento por “la acogida que caracteriza al pueblo de las Islas Canarias, por permitir la llegada del crucero ‘Hondius’ con los enfermos de hantavirus”.
En materia de defensa de la regularización de migrantes, fuentes socialistas valoran que el hecho de que el Papa vaya a visitar Canarias “es un mensaje en sí mismo”. Con todo, esperan también alguna referencia cuando se dirija al Congreso de los Diputados, delante de grupos parlamentarios como PP y Vox que se oponen a la regularización extraordinaria de migrantes aprobada por el Ejecutivo.
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ya se hizo eco tras su última visita al Vaticano que se le habría trasladado la regularización de migrantes emprendida por el Gobierno como “positiva”. Un apoyo que también ha trasladado la Iglesia española.
‘No a la guerra’ frente a Trump
Sánchez busca alinearse también con el Papa para reforzar su apuesta del ‘no a la guerra’ frente a Donald Trump. De ahí que ante la visita a España que arrancará el próximo 6 de junio y que incluye una reunión con el jefe del Ejecutivo, fuentes de Moncloa destaquen “el mensaje en defensa de la paz y lso derechos humanos” del pontífice. Un “hito”, señalan, que reforzaría “los valores compartidos de convivencia, solidaridad y diálogo”.
Sobre las paradas canarias del viaje (Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife), en el Gobierno apuntan directamente al mensaje que conlleva sobre “la acogida solidaria, el rechazo a la criminalización y la defensa de la dignidad de los migrantes”. En términos generales, se busca proyectar una hoja de ruta del Gobierno que coincidiría en aspectos como el “compromiso democrático con la paz, la legalidad internacional y la defensa de los derechos humanos”.
Legislatura de acuerdos
En el Ejecutivo no esconden tampoco este ánimo de alineamiento en los discursos después de que el Papa se haya enfrentado a Donald Trump. Un posicionamiento que tildan de “valiente” y con el que dicen identificarse, valorando sus “ideas muy claras”. El propio Sánchez, tras las críticas de Trump al Papa, escribió en sus redes sociales: “’Quien siembra vientos, recoge tempestades’. Mientras algunos siembran el mundo de guerras, León XIV siembra la paz, con valentía y coraje. Será un honor recibirle en España dentro de unas semanas”.
La visita del Papa culmina por otra parte una legislatura de acuerdos entre el Gobierno y la Iglesia. Algunos de ellos, como la resignificación del valle de Cuelgamuros y las indemnizaciones a las víctimas de pederastia en el seno de la Iglesia desbloqueados gracias a la mediación del Vaticano. A ello se suman otros acuerdos, al inicio de la legislatura, relativos a la equiparación del régimen fiscal de la Iglesia al de otras entidades sin ánimo de lucro y la reversión de inmatriculaciones mal realizadas.
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