Florentino Pérez tiene un problema serio. El jueves el Real Madrid recibirá al Oviedo, matemáticamente descendido a Segunda, en uno de los partidos con menos atractivo de todo el campeonato a las 21:30 horas en el Santiago Bernabéu. Y el madridismo ha iniciado un llamamiento a sus seguidores para acudir a este partido y mostrar su malestar con la gestión del club por parte el presidente de ACS. El mensaje está siendo compartiendo en las redes sociales por colectivos madridistas contrarios a la gestión del presidente como Movimiento Ámbar o los Ultras Sur, a los que Florentino expulsó del fondo y diseminó por diferentes lugares del Bernabéu. Colectivos que no han hecho mucho ruido cuando han intentado mostrar su oposición a la gestión de Florentino en estos años.
En el vídeo afirman lo siguiente: «Durante años nos decían que el club seguía siendo de sus socios. Decían que podíamos decidir, pero todo estaba decidido. El Real Madrid cambió de club a corporación y el socio se quedó fuera. Empresas, opacidad, silencio… Durante años nos callaron, pero el socio sigue aquí. El jueves el Bernabéu volverá a hablar. Jueves 14, 21:30. Real Madrid-Oviedo. Que el Bernabéu vuelva a hablar».
El problema para Florentino ahora es que a ese movimiento se están sumando muchos madridistas cansados de su gestión. No es será la primera vez que la grada le manifiesta su desacuerdo con la deriva que ha tomado el club en los últimos tiempos. En enero, antes del partido con el Levante y después del despido de Xabi Alonso, la grada mostró su enfado con jugadores como Vinícius, Bellingham o Valverde, los tres que cuestionaron públicamente las decisiones del tolosarra. Y también sacaron sus pañuelos para pedir la dimisión de Florentino. Posteriormente, el pasado 21 de abril, después de la eliminación en Champions ante el Bayern, se repitió la situación en el encuentro ante el Alavés. El Bernabéu volvió a pitar a los jugadores y al palco, pero el club metió con calzador antes del partido un homenaje a los campeones en la Youth League, lo que maquilló la bronca.
El madridismo se ha cansado de esta travesía por el desierto que ha supuesto estos dos años sin títulos, de la situación de un vestuario en el que hay más egos que talento futbolístico con peleas entre los jugadores o de la incertidumbre de la reforma estatuaria que estudia Florentino para posibilitar el desembarco de inversores externos al club que podrían inyectar hasta mil millones de euros para compensar el sobrecoste de la remodelación del Santiago Bernabéu.
Mbappé puede ‘borrarse’ otra vez
Además, el madridismo también dictará sentencia sobre Kylian Mbappé, quien decidió no subirse al avión para el clásico del domingo en el Camp Nou, alegando unas molestias musculares. El francés se retiró el sábado del entrenamiento al enterarse que no iba a ser titular, y durante el partido colgó un mensaje con una imagen del partido cuando los blancos perdían (2-0), en respuesta a todos los que dicen que sin su presencia el Real Madrid juega mejor. No está muy claro que Mbappé esté el jueves porque parece que ha tomado la decisión de jugar solo el encuentro en Sevilla del domingo para evitar la pitada del Bernabéu y después se ahorrará el último en casa ante el Athletic para marcharse a París y esperar el inicio de concentración con la selección.
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