El 29 de enero de 2024 todavía se calzaba las zapatillas y se disponía a competir en el Campeonato de España de Cros por Comunidades, que se celebraba en Getafe. Paula Blasi era una de las integrantes del equipo de la selección catalana de atletismo con el que ganó la medalla de bronce de relevos. Y lo hizo junto a alguien muy especial para ella, Víctor, su hermano mellizo. “He tenido la suerte de poder formar parte del equipo catalán y aportar mi grano de arena. Correr con la selección siempre es especial, pero mucho más porque he podido compartir la carrera y el resultado con Víctor”, escribió la hoy vencedora de la Vuelta en su cuenta de Instagram.
Víctor era atleta hasta hace poco. “Ahora está centrado en los estudios”, contaba Francesc Escolà, el entrenador de Paula, en la cumbre del Angliru. Francesc acompañaba a la madre de la ciclista, Eva Cairol. La subida de ambos al Angliru fue un poco accidental. Dos veces tuvieron que bajar del autobús y hacer un tramo de la subida andando. Al vehículo le patinaban las ruedas, algo más desgastadas de la cuenta, y se quedaba calado. Al menos ellos no se atrevieron a empujarlo en una rampa del 20% como hizo un intrépido pasajero a ojos de este periodista que viajaba en el mismo autobús. Pero no se perdieron detalle desde que la pantalla del arco de llegada conectó con las imágenes en directo de la carrera, 40 kilómetros antes de que Blasi ganase la Vuelta.
Paula Blasi se abraza a su madre Eva, en la cumbre del Angliru. / UAE TEAM ADQ
Hace sólo dos años no era ciclista, sino una atleta que apuntaba alto, “hasta la lesión”, cuenta su madre, nerviosa, minutos antes de que la hija empiece la ascensión triunfante al Angliru. “Ella es deportista, sobre todo deportista, probó con el fútbol, pero sólo estuvo una temporada, luego empezó con el atletismo hasta la lesión, luego pasó al triatlón, al duatlón” … pero ambas especialidades tenían un vehículo en común, la bicicleta, donde Blasi se sentía cómoda, mucho más que en el agua y con menor riesgo a lesionarse las piernas que con el trote atlético.
“Una vez salió la última del agua y tomó la bici. De ir la última acabó el sector de ciclismo en cabeza del pelotón”, explica Escolà. Blasi, poco a poco, fue tomando gusto por la bici, dejó de nadar, experimentó con el duatlón y ahí comenzó a adquirir alma ciclista para entusiasmar también a Marta Vilajosana, tantas veces seleccionada catalana de ciclismo, otra de las personas que vio que esa atleta, que con menos de 18 años había ganado el oro español en la prueba de 800, tenía un don especial para triunfar con la bici.

Con su hermano Victor, en el campeonato de España de cros por comunidades, en enero de 2024. / RFEA
Por eso, no hay que cansarse al recordar que lleva menos de dos años dedicada a la bici en exclusiva y en este tiempo ya ha sido campeona de Europa, bronce en el Mundial, ganadora de la Vuelta, vencedora de la Amstel Gold Race y ya está situada entre las cinco mejores corredoras de la clasificación mundial.
Mavi García, 42 años, vio enseguida que la joven ciclista de 23 con la que iba a compartir su último año como profesional no era una corredora cualquiera. “Tiene un futuro inmenso”, decía García entre emoción y satisfacción, mientras esperaba ver a su compañera catalana en lo alto del podio de la Vuelta. Ella quiere ser la directora que acompañe a la vencedora de la ronda española y la aconseje desde el coche el próximo año sin la necesidad del sufrimiento encima de la bici. Blasi va a recibir ofertas, pero sabe que en el UAE (el conjunto femenino es totalmente independiente del masculino que lidera Tadej Pogacar) estará bien cuidada.

Paula Blasi gana el oro español en los 800 sub 18. / RFEA
“No tienen prisa y no toman decisiones en caliente -cuenta Escolà-. Ella figura como reserva del Tour desde el principio de año y no son muy partidarios de hacer cambios de planes”. Con Paula se empieza a generar un debate similar al que se ha dado en Francia con que si Paul Seixas, 19 años, debía participar en el Tour. Hasta intervino el presidente Emmanuel Macron. Con 19 años siempre hay la duda de si es demasiado tres semanas de competición, pero en el ciclismo femenino el Tour solo contempla una de combate. Blasi, por supuesto, quiere ir, pero en su entorno son mucho más conservadores.
Ahora toca un mes de reposo, que no significa dejar la bici e ir a tomar el sol; ni mucho menos. El descanso ciclista es entrenar, aunque no se compita. “Ella desea ir a la Volta, porque es la carrera de casa y si no hay ningún contratiempo la disputará”, explica Escolà. La cita con la ronda catalana, tres etapas, se producirá entre el 19 y el 21 de junio y se la espera con entusiasmo. Luego está todo abierto como primer paso a ese “futuro inmenso” del que habla Mavi García.
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