El Giro de Italia disputa hoy su segunda etapa, un recorrido de 221 kilómetros entre Burgas y Veliko Tarnovo, de nuevo en tierras búlgaras. La jornada se presenta como otra opción para los esprinters, aunque una cota cerca de la meta podría alterar el pronóstico.
La primera dificultad será Byala Pass (tercera categoría, 7,7 km al 4,6), seguida, ya pasado el ecuador de la jornada, por el Vratnik (tercera categoría, 9,1 km al 4,1). En el km 210, y poco después del esprint bonificado, hay que subir la cota vecina al Monasterio de Lyaskovets (tercera categoría, 3,9 km al 6,6). Ahí se podrían producir emboscadas para evitar la llegada masiva, aunque un final en ligero ascenso ofrecerá opciones a los ‘rematadores’.














