Fibwi Mallorca y Palmer Basket jugarán en Primera FEB la próxima temporada. Los de negro, que actuaron como visitantes en el derbi mallorquín de la última jornada, se impusieron a los turquesa con solvencia y certificaron la permanencia por la vía segura. Los locales tuvieron que estar pendientes de lo que sucedía en Burgos, donde el Tizona, ya salvado, doblegó al Cartagena, salvándose así los de Juani Díez a pesar de su derrota y, sobre todo, su pobre imagen.
Los de Pablo García llegaban tras haber perdido 13 partidos seguidos en una segunda vuelta desastrosa. No cumplieron con los deberes hasta el último momento, pero fueron claramente superiores a sus vecinos de Ciutat. Resulta complicado competir en un partido de estas características cuando encestas tu primera canasta de campo habiendo transcurrido ya casi todo el primer cuarto. Eso fue lo que le pasó al Palmer, menos intenso, agresivo y, especialmente, certero que su rival. No obstante, el partido terminó con un ambiente mucho más calmado y tranquilo del que comenzó, ya que, antes de empezar el último parcial, el encuentro en Burgos ya había acabado.
El destino, con su habitual sentido del drama, decidió que el baloncesto mallorquín contuviera el aliento hasta el último suspiro. Palmer y Fibwi, a priori, se lo jugaban todo a un partido en Son Moix. Una final. Pero también con un ojo puesto en lo que sucedía en El Plantío entre el Tizona y el Cartagena, choque que terminó siendo el decisivo.
Ambos equipos comenzaron muy fallones de cara al aro en los primeros instantes, con tan solo un punto anotado por Niang para el Fibwi en los dos primeros minutos, hasta que Matulionis metió tres triples seguidos para poner un 0-10 en el marcador. Comenzó espléndido el lituano desde la línea de 6,75 para dar ventaja a los de negro y Juani Díez tuvo que pedir su primer tiempo muerto.
Ni con bandejas sencillas era capaz de abrir su cuenta en el electrónico el Palmer, que parecía no ser consciente de lo que había en juego, mientras que el Fibwi se ponía a 13 con otro triple, esta vez de Niang. Duda Sanadze anotaba el primer punto de los turquesa desde la línea de personal, habiendo transcurrido ya más de cinco minutos de partido. Pero en los de negro salía Pedro Bombino, que había sido duda hasta el último momento, para poner más tierra de por medio con un mate. Joan Feliu, a menos de un minuto para que finalizara el primer cuarto, encestó los dos primeros tiros de campo de los locales. El marcador era de 5-19. La buena noticia para los de Juani Díez era que el Tizona Burgos ganaba al Cartagena.
Matulionis seguía a lo suyo y comenzaba el segundo asalto con otro triple. Sin embargo, ambos equipos comenzaron muy poco certeros al inicio del cuarto, al igual que en el primero. Jesús Carralero anotaba el primer triple del Palmer, pero instantáneamente el Fibwi reaccionaba para seguir distanciándose, aprovechando los despistes defensivos de los turquesa.
Los de Pablo García, más sólidos e intensos en defensa y acertados en el ataque, seguían aumentando su ventaja, poniéndose a más de 20. De hecho, el sector de la grada que más se hacía notar, aunque estuviera en minoría, era el visitante. El partido se fue al descanso con un 21-41. Pero las buenas noticias para el Palmer seguían llegando desde El Plantío, donde el Cartagena perdía de 18 al entretiempo.
Tras el paso por vestuarios, más de un aficionado del Palmer pudo temerse lo peor. El partido entre Tizona y Cartagena, que iba considerablemente adelantado en tiempo al de Palma, se iba al último cuarto con tan solo 12 puntos de ventaja para los burgaleses, que habían llegado a ponerse a 20. Mientras tanto, en Son Moix, el Fibwi lograba manejar su superioridad ante un Palmer al que se le empezaba a palpar la desesperación, con una falta antideportiva de Atencia.
Los de turquesa parecían completamente desconectados del choque, con pérdidas poco comprensibles en ataque que los de Pablo García aprovechaban para seguir estirando la diferencia. Hansel Atencia, el faro del Palmer ante la baja de Phil Scrubb, no estaba teniendo su día. Joan Feliu era de lo poco rescatable en los locales. Liderados por el de Inca, mostraron cierta reacción al final del tercer cuarto, que terminó con un 44-62.
Justo antes del inicio de los últimos minutos, la noticia se confirmaba: el Cartagena caía en Burgos por 93-80 y tanto Palmer como Fibwi seguían siendo equipo de Primera FEB independientemente de lo que ocurriera en el último asalto. Sabiendo que ya no había nada en juego más que el orgullo, el Fibwi comenzó a gustarse y llegó a incrementar la distancia hasta los 25 puntos ante un Palmer que, ya salvado, se dejó llevar y bajó los brazos en el final del choque (59-85).
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