Los incendios forestales son cada vez más devastadores y exigen innovaciones técnicas que ayuden a extinguirlos en condiciones de seguridad. Es en este contexto que ha nacido un perro-robot bombero que puede apagar las llamas accediendo a lugares complicados y de alto riesgo. De este modo, se evita poner en peligro las vidas de los profesionales y se consigue una mayor eficacia en áreas de difícil acceso.
Un robot que camina, detecta fuego y lo combate de forma autónoma es ya una realidad. El Instituto Tecnológico de Castilla y León (ITCL) lidera este innovador proyecto para transformar la forma en que se afrontan los incendios forestales desde sus primeras fases.
El ingenio consiste en un robot cuadrúpedo equipado con sistemas de visión artificial que le permiten identificar focos de fuego en fases tempranas. Gracias a su capacidad de desplazamiento autónomo, puede acceder a zonas forestales complejas o de difícil acceso sin necesidad de intervención directa humana.
Una de sus características más destacadas es su capacidad para operar una manguera de extinción, manteniendo la estabilidad incluso frente a fuerzas dinámicas como la presión del agua. Esto le permite actuar directamente sobre el foco del incendio, contribuyendo a su neutralización de forma segura y eficiente.
Reducir riesgos en los primeros momentos
Así, el prototipo responde a uno de los grandes retos del sector forestal: intervenir de manera rápida y segura en los primeros momentos de un incendio. Estas fases iniciales son clave para evitar la propagación, pero también implican un alto riesgo para los operarios, especialmente en terrenos complicados.
“De este modo, con esta tecnología, se busca minimizar la exposición directa de los equipos humanos al fuego, mejorando al mismo tiempo la capacidad de respuesta ante conatos”, señala el ITCL en un comunicado.
El perro robot, en plena acción / ITCL
En un escenario real, ante la detección de un foco incipiente en una zona forestal de difícil acceso, el robot podría desplazarse de forma autónoma hasta el punto afectado, identificar el calor mediante visión térmica y accionar la manguera para extinguirlo, evitando así la intervención directa de brigadas en condiciones peligrosas.
Innovación tecnológica con IA
El desarrollo integra inteligencia artificial, sensores avanzados y robótica autónoma en un único sistema capaz de percibir, moverse y actuar. La combinación de visión artificial con movilidad cuadrúpeda y capacidad de extinción activa supone un avance significativo frente a soluciones tradicionales, generalmente limitadas o no autónomas.

Acto de presentación del ingenio, con las autoridades regionales / ITCL
Según explica Adrián Salazar Gómez, coordinador del subproyecto, “el objetivo es validar un sistema que pueda detectar, localizar y actuar sobre pequeños focos de fuego de forma autónoma, aumentando la seguridad y la eficacia en la gestión de incendios”.
En definitiva, logra un doble objetivo. Por un lado, mejora la seguridad de los operarios al reducir su exposición directa a situaciones de riesgo. Además, permite actuar con mayor rapidez, lo que reduce la probabilidad de que pequeños focos evolucionen a incendios de gran magnitud.
Todo ello se traduce en una disminución de los daños ambientales, así como de los costes económicos y sociales asociados a los incendios forestales, destaca el ITCL.














