La plaza Gabriel Megías Pombo, en Las Alcaravaneras, es hoy un espacio degradado. Situada sobre el túnel Julio Luengo, cuenta con una marquesina, un banco y varios maceteros que presentan un notable deterioro, hasta el punto de que algunos vecinos los consideran casi ruinosos. Para combatir esta situación, la asociación vecinal del barrio ha tomado la iniciativa de transformar el enclave a través del arte, con el objetivo de recuperar un lugar que muchos residentes han dejado de sentir como propio. La primera intervención tendrá lugar este sábado, cuando se pintará el primer macetero.
La asociación ha colaborado con el Colegio Alcaravaneras para que el alumnado de tercero, cuarto y quinto de Primaria escogiera la gama cromática y las formas que inspirarán las nuevas pinturas. El proyecto contempla intervenir los 13 maceteros distribuidos a lo largo de la plaza, con la participación de seis jóvenes artistas.
Integrar las roturas
En la actualidad, estas estructuras presentan grietas y desperfectos. En algunos casos, el deterioro es tal que hay cascotes desprendidos en el suelo. Sin embargo, desde la asociación han decidido integrar esas roturas en la propuesta artística en lugar de ocultarlas. «Vamos a usar la rotura del cemento como parte del lienzo», explica Víctor Galván, presidente de la asociación vecinal.
Un macetero de la plaza Gabriel Megías Pombo, en Las Alcaravaneras. / José Carlos Guerra
Desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria señalan que el problema de los maceteros está relacionado con las varillas interiores de hierro, que se encuentran oxidadas. Aunque se realizan reparaciones periódicas, «el desgaste vuelve a generarse una y otra vez», indican fuentes municipales. Añaden que, al estar la plaza sobre el forjado de un túnel, no es posible plantar directamente en el suelo y cualquier estructura que se coloque encima también está sujeta a limitaciones.
Intervención integral
La sustitución de los maceteros ha estado sobre la mesa, pero su integración en la impermeabilización de la superficie complica la actuación. Por ello, hasta ahora se ha optado por reparaciones parciales. El Consistorio espera poder llevar a cabo una intervención más integral y coordinada en la plaza, teniendo también en cuenta al Cabildo de Gran Canaria, titular de la infraestructura viaria situada bajo el espacio público.
Por el momento, la asociación solo dispone de financiación para intervenir el primer macetero, mientras espera que el Ayuntamiento capitalino apruebe una colaboración económica. Su objetivo, no obstante, es más amplio, los vecinos buscan sanear el barrio a través del arte. Una vez completada la actuación en la plaza, la entidad pretende extender el proyecto a los maceteros de la avenida de la playa.
Los alumnos participan
La intervención artística contará también con una acción performativa dirigida por Rafa Moreno Tapia, que se encargará de dinamizar la jornada. Uno de los momentos más emotivos será la participación de los escolares que colaboraron en el proyecto, quienes podrán pintar algunos trazos para sentirse parte del proceso creativo.
No es la primera vez que la asociación trabaja con el alumnado del Colegio Alcaravaneras. Ya lo hizo anteriormente con la recuperación de un mural del centro, una iniciativa que reunió a antiguos alumnos que participaron en su creación en 2008 con estudiantes actuales para compartir los últimos retoques de la obra.
El deterioro de la plaza también afecta a otros elementos, como la marquesina situada en uno de sus laterales. Los vecinos temen que pueda venirse abajo debido al mal estado de sus pilares, en los que se aprecian grietas, desprendimientos y hierros oxidados a simple vista. Por ello, solicitan su demolición completa.

Marquesina en mal estado en la plaza Gabriel Megías Pombo, en Las Alcaravaneras. / José Carlos Guerra / LPR
Zona conflictiva
«Los pilares de hormigón, agrietados en la base, descascarillados y con la armadura a la vista y oxidada, suponen un potencial peligro para todos los transeúntes que utilizan la zona, incluidos los niños de una guardería cercana, a los que al mediodía traen a jugar», advierten en un comunicado que pretenden enviar al gobierno municipal. Desde el Ayuntamiento, sin embargo, aseguran que un equipo técnico ha revisado la estructura y que no existe peligro de derrumbe. Además, señalan que está prevista su reparación «en próximas fechas».
La plaza se ha convertido en un punto conflictivo para algunos residentes, que llevan alrededor de un año y medio denunciando molestias y ruidos. Según los vecinos, varias personas sin hogar pernoctan en el lugar y, durante la noche, se producen situaciones de consumo de alcohol y altercados. Uno de los residentes llegó a denunciar ante la policía amenazas por parte de algunas personas que duermen en el enclave. Con este proyecto artístico, la asociación vecinal espera contribuir a mejorar la imagen de la plaza, recuperar la convivencia y devolver tranquilidad a una zona que consideran abandonada.
Suscríbete para seguir leyendo













