El portavoz municipal de IU-Convocatoria por Oviedo, Alejandro Suárez, respaldó este jueves las protestas de los vecinos de Las Caldas contra la instalación de una planta de asfalto y hormigón en Priorio y cargó con dureza contra la actuación del Ayuntamiento de Oviedo. En una comparecencia celebrada en la plaza del Ayuntamiento, el edil denunció que el gobierno local «no recibe» a los residentes afectados y acusó al Consistorio de actuar «cerrado a la gente» cuando surgen conflictos urbanísticos y medioambientales.
Suárez defendió que el valle de Las Caldas constituye «una marca de calidad natural» y advirtió de que la instalación proyectada supondría «contaminación y daño para las personas, para la salud y para la marca económica de Oviedo». «En este pleno no mandamos los políticos, mandan las empresas», afirmó el edil, que denunció un «desplome» de la autoridad pública frente a los intereses privados.
El representante de Izquierda Unida reclamó además al concejal de Urbanismo, Nacho Cuesta, que reciba «de forma inmediata» a los vecinos y que el Ayuntamiento abra sus puertas «en horario que los vecinos puedan venir». Según señaló, «este ayuntamiento no está cerrado ni por la mañana, ni por la tarde, ni por la noche a los empresarios. Está cerrado a los vecinos y a las vecinas». Suárez criticó también el funcionamiento de los órganos de participación ciudadana y lamentó que la situación de Priorio «no se trata en los consejos de distrito».
El edil aseguró que tanto los grupos municipales como los propios residentes carecen de información clara sobre el estado de tramitación del proyecto y pidió que sean las autoridades ambientales del Ayuntamiento y del Principado las que expliquen públicamente la situación. «El marasmo en el que están metidos tanto los concejales como los vecinos tiene que terminar», sostuvo. Suárez se hizo eco además del malestar vecinal por las diferencias de criterio urbanístico y deslizó que «la norma se dobla a intereses empresariales».
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