Las reglas de la Real Academia Española sobre la forma de tildar las palabras no han evitado algunas dudas que se han prolongado durante años. Más allá de la controversia en torno al ‘solo»https://www.elcorreogallego.es/»sólo’ o la acentuación gráfica de los pronombres demostrativos, existen casos en los que la tilde ha sido también motivo de discusión por la diferente forma de interpretar y pronunciar las sílabas de determinadas palabras.
Establecer esa división es fundamental para fijar cuándo una determinada palabra debe ser tildada. Y la RAE reconoce que no todos los hispanohablantes pronunciamos de la misma forma algunas de ellas. Pero la edición de 2010 de su Ortografía quiso poner fin al debate definiendo qué se considera a efectos ortográficos diptongo o triptongo y qué hiato en determinadas secuencias de vocales. Es decir, cómo se dividen las sílabas en cada caso.
Según especifica la Academia, se fijan como diptongos las combinaciones siguientes:
-Vocal abierta (a, e, o) seguida o precedida de vocal cerrada átona (i, u).
-Dos vocales cerradas distintas (i, u).
Y los triptongos se definen como las secuencias formadas por una vocal abierta entre dos vocales cerradas átonas.
La Ortografía de 1999 ya prescribía estas normas, pero permitía la acentuación gráfica en los casos en los que los hablantes pronunciasen como hiatos secuencias de vocales definidas como diptongos. Sin embargo, la RAE estableció en 2010 finalmente como obligatorio ese criterio, al entender que abrir la interpretación suponía quebrar el principio de unidad ortográfica, según explica la institución en su página web.
Desde 2010, si se sigue el criterio de la RAE, los niños deberán aprender en los colegios la nueva que palabras como ‘guion’ no se escriben con ‘tilde’. / Shutterstock
Adiós a la tilde de ‘guion’
Por tanto, desde ese año algunas palabras que contienen este tipo de diptongos o triptongos pero que se habían escrito históricamente con tilde al considerarse por parte de los hablantes bisílabas y agudas terminadas en ‘n’, ‘s’ o vocal, pasaron a definirse como monosílabas y, por lo tanto, perdieron la acentuación gráfica, como ocurre en estos casos, con la excepción de las tildes diacríticas.
De esta forma, sustantivos como ‘guion’, ‘ion’ o ‘truhan’ dejaron de tildarse, al entenderse como monosílabas con una vocal abierta precedida de otra cerrada átona. La norma, no exenta de debate, afecta también a formas de varios verbos, entre ellas las de ‘rio’ y ‘riais’, de reír; ‘crie’, ‘crio’, ‘criais’ y ‘crieis’, de criar; ‘fie’, ‘fio’, ‘fiais’ y ‘fieis’, de fiar; o ‘lie’, ‘lio’, ‘liais’, ‘lieis’, de liar.
El propio Arturo Pérez Reverte, miembro de la Real Academia, discrepó de este criterio, como dejó patente en 2017 con una publicación en X, entonces Twitter. «Yo tildo guión, como tildo sólo, ése y aquél cuando lo necesito. Que la RAE escriba sus novelas y artículos, que yo escribiré los míos», escribió entonces. Y es que para una generación de españoles que creció leyendo y escribiendo estas palabras con tilde, el cambio se hizo más difícil de asimilar.
La Academia aclara, en todo caso, que la norma ortográfica no implica que los hablantes deban cambiar la manera en que pronuncian esas palabras si previamente lo hacían como hiato.
Para quienes tengan dudas sobre este u otros usos, la Real Academia Española mantiene abierto un canal de consulta a través de la red social X. Basta con incluir la mención a @RAEinforma y la etiqueta #dudaRAE para recibir respuesta.













