el último hereje que se ‘vengó’ de la Inquisición

Gramsci define las crisis como el momento en que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no acaba de nacer. Es en ese interregno cuando aparecen los monstruos, como el que el devoró a Gaietà Ripoll el 31 de julio de 1826, hace ahora 200 años. València lleva la cruz de haber visto colgado al último hereje que ejecutó la Inquisición Española en el mundo.

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