Uno no es el máximo anotador de la Euroliga por casualidad y Kendrick Nunn saltó a la pista del Roig Arena con ganas de demostrarlo. El base norteamericano se echó a su equipo a la espalda y dominó los primeros minutos del partido ante un Valencia Basket al que le costó igualar la intensidad inicial del conjunto griego. Nunn anotó 10 de los primeros 15 puntos de su equipo y orquestó un peligroso parcial de 5-15 inicial. Del bando taronja, solo Saco tras un rebote ofensivo y Jaime Pradilla desde más allá de la línea del triple encontraron acierto.
El triple del ‘4’ no sirvió para entonar la muñeca de Valencia Basket, que arrancó el partido con un inusual 1/9 en tiros de larga distancia que le impidió acercarse en el marcador. Tuvo que saltar a cancha Jean Montero, suplente en esta ocasión, para liderar la primera reacción del equipo de Pedro Martínez. El dominicano apagó el primer incendio generado por el acierto griego con cuatro puntos casi seguidos en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, Nunn y Panathinaikos no bajaron el ritmo en ningún momento y cerraron el primer cuarto con otro sólido parcial a favor (15-23).
El segundo cuarto ya arrancó con otra cara. Valencia Basket entendió la intensidad que pedía el partido y sobre el parque del Roig Arena empezó a verse una contienda mucho más igualada. Sako, tras otro rebote ofensivo, inauguró el parcial, aunque el triple posterior de Griggons apagó ligeramente a un Roig Arena encendido en busca de reducir distancias.
A falta de acierto de larga distancia, el partido viajó a las pinturas, donde Lessort sacaba músculo en el bando griego y Key hacía lo propio en el taronja (21-30). La sensación de igualdad la rompió, de nuevo, Jean Montero, instigador del primer tramo de superioridad de Valencia Basket. El dominicano conectó un triple revitalizante y Badio, en el siguiente ataque, le dio continuidad con otro bombazo casi desde el logo (27-32).
Los decibelios aumentaron en la grada taronja ante el buen momento de su equipo y por algunas decisiones cuestionables de los árbitros, demasiado permisivos con algunos contactos del equipo de Ataman. Incluso perdonaron una antideportiva a Lessort tras un golpe con Reuvers. El tiempo de revisión no le vino del todo bien a VBC, que vio frenada su línea ascendente. El triple de Juancho tampoco ayudó, aunque si en el primer fue Panathinaikos quien terminó mejor, antes del descanso fue VBC quien acabó más fuerte, sobre todo gracias a un triple final de Kameron Taylor (32-39).
Era un partido de Playoffs y los casi tres minutos que estuvieron ambos equipos sin anotar para arrancar el tercer cuarto fue una buena prueba de ello. Nervios, intensidad y defensas asfixiantes fueron las causas del bajo ritmo de anotación. Hayes-Davis fue el primero en descifrar la defensa y lo hizo mediante un triple. Contestó Badio rápidamente y enseguida le dio continuidad Montero con otro triple.
El momento de Braxton
VBC estaba con la flechita hacia arriba, cada vez más cerca en el marcador y el impulso definitivo parecía tenerlo Braxton Key. El norteamericano conectó dos mates consecutivos y una defensa inmensa ante Kendrick Nunn que dejaban el partido en cuatro puntos (41-45). Todo parecía caer del lado taronja hasta que volvió a aparecer Nunn con un triplazo que Juancho, con una posterior canasta de dos, hizo mejor. Otra vez un momento crítico en el partido para los taronja (41-50) al que otra vez encontraron respuesta. Y todavía con Braxton como artífice. El ‘7’ sacó su mejor versión en defensa y seguía acertando con los cortes a canasta que le permitían sumar puntos ‘fáciles’.
El equipo se contagió de la energía de Braxton y VBC parecía tener una marcha más. Darius Thompson metió una bandeja a placer tras un robo de Badio y los taronja se pusieron a tres puntos ante un Roig Arena que se venía abajo (47-50). En las últimas acciones, Panathinaikos volvió a conectar canastas surrealistas, aunque el broche lo puso Brancou Badio con el taponazo de la temporada sobre la bocina. Ataman pidió revisión por acción antideportiva pero los colegiados vieron tapón limpio (49-54).
No cambió el guion de intensidad y tensión en el inicio del último cuarto, pero sí esa sensación de que VBC estaba mejor para que volviera a imperar una igualdad a la que los griegos sacaban más partido dada su experiencia. El 2+1 de Lessort fue un jarro (53-61), pero Taylor rehizo al equipo con dos canastones consecutivos. Tras otra brutal defensa, Sako, tras una gran acción de Moore, anotó una bandeja sencilla y dejó el partido en dos puntos (59-61). VBC había recuperado su sensación de superioridad a falta de 4:27.
Tras el tiempo muerto de Ataman, arranco el ‘clutch time’ con los nervios multiplicados si es que eso era posible. Osman metió dos tiros libres y Reuvers volvió a dejar la distancia en dos puntos con una gran canasta. Montero sacó la falta en ataque de Nunn y Reuvers viajó a la línea de tiros libres en el siguiente ataque para empatar el partido. Cada acción tenía un valor incalculable en un partido igualísimo a falta de 2 minutos (63-63).
Final de infarto
Dos minutos en el reloj y momento para los más valientes. Panathinaikos llegó a mandar de cuatro, pero VBC empató gracias a Jean Montero. El dominicano asistió con un gran alley oop a Reuvers y después sacó una falta inteligente que le permitió viajar a la línea de tiros libres, en la que no falló ninguno de sus lanzamientos para empatar el partido a 67 a falta de 24 segundos y posesión para los griegos. Los taronja habían hecho un esfuerzo mayúsculo para igualar un partido en el que siempre estuvo a remolque, pero la resiliencia no tuvo premio y tuvo que hacer frente a un cruel final. En la última posesión, Nunn le sacó la falta a Key a falta de un segundo en el electrónico anotó el segundo de los tiros libres. Con dos segundos en el marcador, Montero no pudo ni levantarse para un último tiro.








