El Real Círculo de la Amistad se convirtió este viernes en el epicentro de la tradición romera con la celebración del pregón de la romería de Linares, una cita que, año tras año, marca el inicio de una de las festividades más arraigadas y queridas del calendario popular cordobés.
El acto, que reunió a numerosos asistentes, dio comienzo con la actuación del Real Centro Filarmónico Eduardo Lucena, que contribuyó a realzar la atmósfera emotiva de la velada, en la que no faltaron temas como Serenata a la Mezquita, Cordobesita o Caminito de Santo Domingo, del célebre compositor cordobés Ramón Medina.
A continuación, Alfonso Morales, en calidad de presentador del acto y presidente de la romería, procedió a la lectura del acta de nombramiento de las romeras para este año, dando paso a uno de los momentos más significativos de la noche: la proclamación de la Romera Mayor. Este año, el título recayó en Irene Morales Ramírez, quien recibió la banda acreditativa de manos de la hermana mayor de la cofradía, Isabel Carrión, entre el aplauso de los asistentes.
Seguidamente, tomó la palabra el periodista Rafael Cremades, encargado de presentar a la pregonera de este año, Aurora Barona. En su intervención, Cremades destacó la sensibilidad artística de la pregonera, así como su especial capacidad para emocionar y conectar con el público a través de la palabra. Subrayó, además, su estrecho vínculo con la tradición y su forma personal de entender y transmitir el espíritu de la romería.
Tras esta cuidada introducción, Aurora Barona se dirigió al atril para ofrecer un pregón que se alejó de los cánones estrictamente académicos, apostando por una propuesta artística y emocional. Su intervención estuvo marcada por la fusión de prosa y poesía, en un discurso dinámico y cercano que captó la atención del auditorio desde el primer momento. No faltaron las interpretaciones musicales, ya que la propia pregonera sorprendió al público al iniciar su intervención cantando la emblemática canción Abril para vivir, despertando una cálida ovación.
A lo largo de su disertación, Barona desarrolló un relato con un claro hilo conductor: la devoción a la Virgen de Linares. En su recorrido, evocó los orígenes históricos de esta tradición, remontándose a la llegada de la imagen a Córdoba de la mano del rey Fernando III en el contexto de la reconquista de la ciudad en 1236. Asimismo, profundizó en la creación de la hermandad de la Virgen de Linares en el siglo XV y recordó momentos clave de su historia, como la coronación pontificia de la Virgen de Linares en la Catedral.
La pregonera no olvidó detenerse en el significado de la romería en sí, a la que describió no solo como un acto religioso, sino como una vivencia compartida que trasciende lo festivo. En sus palabras, la romería se presenta como un espacio de encuentro, de convivencia y de reafirmación de la identidad colectiva, donde generaciones enteras se reúnen para celebrar, recordar y mantener viva una tradición que forma parte esencial del alma de la ciudad.
La romería de Linares, integrada en el programa de las fiestas populares del mes de mayo, se celebrará el próximo domingo 3 de mayo partiendo de la Catedral hasta el Santuario de la Virgen de Linares.













