El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha anunciado este viernes la puesta en marcha de un nuevo protocolo sobre la aplicación de la pena de muerte que contempla la restitución de la ejecución por pelotón de fusilamiento a nivel nacional y la «simplificación», en términos generales, «de los procedimientos internos para agilizar» el derrotero judicial de los casos que involucran la pena capital.
Idaho, Mississippi, Oklahoma, Carolina del Sur y Utah son los únicos estados del país que utilizan el pelotón de fusilamiento para la pena de muerte. Idaho la emplea como método principal de ejecución mientras que en el resto de estados quedan a decisión del condenado.
Dentro de los procedimientos para acelerar la pena de muerte, el Departamento de Justicia someterá a consideración en las próximas semanas una norma que faculte a los estados para agilizar la revisión federal de ‘hábeas corpus’ en casos de pena capital. «De adoptarse, esta norma reduciría en años el tiempo entre la condena y la ejecución en los casos de pena capital estatales», ha explicado el Departamento.
Además, el Departamento de Justicia publicará una proposición de ley que prohibiría a los reclusos condenados a muerte «presentar peticiones de clemencia» hasta que las «decisiones judiciales en la apelación directa del recluso y en su primer recurso colateral sean definitivas».














