Un total de 94 menores de Benidorm con distintas dificultades de aprendizaje, trastornos del desarrollo o problemas de conducta reciben este año apoyo económico para acceder a tratamientos psicopedagógicos especializados. El Ayuntamiento de Benidorm destina este año un total de 100.000 euros que permiten a las familias afrontar terapias fundamentales para el desarrollo académico, emocional y social de sus hijos e hijas en patologías como de alteración del lenguaje o relacionadas con el autismo, entre otras.
Las principales patologías atendidas engloban el TDAH, el trastorno del espectro autista (TEA), el retraso madurativo o cognitivo, así como alteraciones del lenguaje oral, problemas de inadaptación escolar y trastornos de conducta. También se incluyen casos de altas capacidades que requieren intervención específica. En muchos casos, los menores presentan necesidades combinadas que obligan a un abordaje terapéutico integral.
Los tratamientos, que se desarrollan durante gran parte del curso, están orientados a mejorar aspectos clave como la lectoescritura, la comprensión, la comunicación oral o la regulación conductual. Estas intervenciones resultan determinantes para reducir las barreras de aprendizaje y favorecer la inclusión real del alumnado en el entorno educativo ordinario.
De 950 a 1.350 euros
El apoyo económico cubre parte de terapias privadas que, en muchos casos, son imprescindibles para complementar la atención que reciben en los centros educativos. Para numerosas familias, especialmente aquellas con menos recursos, estas ayudas suponen la diferencia entre poder mantener o no una intervención continuada.
Las cuantías individuales oscilan entre los 950 y los 1.350 euros por menor, en función del tipo de intervención terapéutica y de las necesidades específicas de cada caso, con el objetivo de cubrir aproximadamente diez meses de tratamiento.
Más allá del ámbito terapéutico, la respuesta a estas necesidades también se traslada al entorno escolar. Un ejemplo es el aula UECO del CEIP Gabriel Miró, puesta en marcha este curso, donde alumnado con necesidades educativas específicas recibe atención individualizada adaptada a su perfil. Este recurso combina el trabajo especializado con la participación en aulas ordinarias, facilitando tanto el aprendizaje como la socialización.
En este tipo de unidades se atiende a menores con diferentes trastornos del desarrollo que requieren apoyos intensivos y metodologías adaptadas. La intervención se centra en potenciar habilidades básicas, mejorar la comunicación y favorecer la autonomía personal, siempre teniendo en cuenta el ritmo y las capacidades de cada alumno.
La concejala de Educación, Maite Moreno, ha destacado que “estas ayudas son esenciales para muchas familias, porque permiten acceder a terapias que resultan fundamentales para el desarrollo personal y académico de los menores con dificultades de aprendizaje o trastornos del neurodesarrollo”.
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