Joan Plaza lleva mucho tiempo incidiendo en el mismo mensaje, que más allá de las individualidades, más allá de que haya jugadores con la clase y el talento para guiar una victoria por sí solos, lo que le iba a dar la permanencia al Casademont Zaragoza iba a ser jugar en modo colectivo, ser un equipo por encima de todo.
Y no se separó de ese discurso tras la gran victoria enGran Canaria ante un rival directo por la permanencia. Joan Plaza aseveró que la clave del triunfo de su equipo ante el Dreamland Gran Canaria (74-78) fue «la pluralidad en el juego» y el «trabajo colectivo» de la plantilla zaragozana, en un encuentro en el que «hay una ansiedad que atenazaba y que no te permite sacar nuestro mejor estilo».
A su juicio, «somos más hormiguitas que vamos remando poco a poco, intentando ganar más por ser un grupo». Además, ensalzó la calidad de Metu, jugador del Gran Canaria, al que calificó como «un gran jugador», pero destacó que «hemos sido capaces de frenar» tanto a él como a sus dos anotadores principales, Wong y Robertson, «además de reducir posiblemente la aportación de Nico Brussino».
En cualquier caso, pese a que la salvación se ve mucho más cerca tras ganar en Gran Canaria, el entrenador del Casademont Zaragoza insistió en que «no es momento aún de abrir ninguna botella» porque la permanencia no está conseguida.
«En este partido se vio que había una ansiedad que te atenaza y tanto el Gran Canaria como nosotros no hemos sacado nuestro mejor juego. Pero al final hemos sabido jugar con suficiente seriedad y la actitud para lograr el objetivo», concluyó.
Por su parte, el protagonista del final del encuentro, Justin Wright-Foreman, afirmó que fue «una gran victoria y que necesitábamos» y quiso dar agradecer el apoyo desde la distancia:«Gracias a todos los que nos habéis animado desde casa, ¡vamos, ‘Marea Roja’».











