El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, alertó este jueves desde las Asambleas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial del coste económico que ya está teniendo la guerra de Irán y aseguró que el Gobierno estudia posibles medidas preventivas de ahorro energético, entre ellas el teletrabajo voluntario para los funcionarios. El ministro describió un clima de “preocupación generalizada” entre gobiernos y organismos internacionales por el impacto del conflicto y por el riesgo de que se prolongue en el tiempo.
El ministro evitó concretar nuevas actuaciones si la guerra se prolonga, pero dejó claro que el Ejecutivo mantiene una evaluación continua del conflicto para ajustar la respuesta si fuera necesario. En ese seguimiento, destacó la atención sobre el suministro de combustibles para la aviación, aunque recordó que España cuenta con una posición comparativamente favorable por su capacidad de refino.
En ese marco, el Gobierno estudia junto a la Comisión Europea posibles medidas preventivas de ahorro energético. Entre ellas, Cuerpo mencionó el teletrabajo voluntario en la Administración como una herramienta que podría contribuir a reducir el consumo. La referencia llega después de que distintos organismos internacionales hayan empezado a recomendar a los países que preparen planes de contención energética ante una eventual prolongación del conflicto.
Pese a la incertidumbre, el ministro aseguró que el impacto sobre el turismo está siendo por ahora limitado e incluso parcialmente compensado por el desvío de flujos hacia España desde otros destinos. Los datos de Semana Santa, afirmó, siguen mostrando una evolución positiva en ocupación y estancias, aunque advirtió de que las próximas semanas serán clave para medir el alcance real del conflicto.
El ministro defendió, además, que España mantiene margen presupuestario para responder a esta crisis sin comprometer la ejecución de los fondos europeos, cuyo despliegue entra en su recta final. El objetivo del Gobierno, dijo, es aprovechar “hasta el último euro” del plan de recuperación en un entorno internacional cada vez más incierto.
200 millones para biotecnológicas
Cuerpo señaló que los últimos informes del FMI suponen un “toque de atención” sobre el deterioro del escenario económico global y sus efectos sobre los precios, el crecimiento y la actividad empresarial. En este contexto, defendió que España, junto a otros países, está insistiendo en la necesidad de “avanzar por la vía diplomática” para poner fin a la guerra y limitar sus consecuencias económicas.
El ministro explicó que el ambiente tanto en el G20 como en el resto de reuniones multilaterales está marcado por esa inquietud compartida y por la necesidad de actuar “con responsabilidad” para proteger a ciudadanos y empresas. Sobre la posición de Estados Unidos, evitó anticipar conclusiones y señaló que se irá conociendo en el transcurso de los encuentros previstos estos días, en los que no hay cerrada una reunión bilateral específica.
En paralelo, Cuerpo puso en valor la agenda institucional mantenida con autoridades norteamericanas. Entre otros hitos, avanzó en Boston un proyecto para impulsar un fondo de inversión de unos 200 millones de euros destinado a empresas biotecnológicas españolas y estadounidenses, y anunció la apertura de una nueva oficina comercial en la ciudad. Ambas iniciativas, subrayó, responden a la estrategia del Gobierno de reforzar la presencia empresarial en Estados Unidos y aportar “estabilidad y predecibilidad” en un contexto incierto.
Pese al empeoramiento del entorno internacional, el ministro defendió que España afronta esta crisis “mejor preparada” que en ocasiones anteriores. Destacó el dinamismo de la economía española, con mejores perspectivas de crecimiento que otras grandes economías avanzadas, y una posición fiscal más sólida, con superávit primario en 2025 y una deuda pública cercana a los niveles previos a la pandemia. También resaltó el avance de las energías renovables, que reduce la dependencia exterior y mejora la autonomía energética.
Aun así, reconoció que la guerra ya está teniendo efectos directos sobre la economía española, especialmente a través del encarecimiento de los combustibles, los fertilizantes y los costes del transporte. Para amortiguar ese golpe, recordó que el Gobierno ha desplegado medidas de apoyo a hogares, empresas y sectores especialmente expuestos, como el transporte, la agricultura o la gran industria. Entre ellas, mencionó los 500 millones de euros destinados a facilitar la compra de fertilizantes en plena campaña de siembra.
Sobre el posible endurecimiento de las condiciones financieras, Cuerpo sostuvo que España está relativamente protegida gracias a la gestión de la deuda pública, con un plazo medio de emisión más largo que limita el impacto de una eventual subida de tipos. Aun así, admitió que un encarecimiento de la financiación podría trasladarse a hogares y empresas con préstamos variables.
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