Las claves
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El presidente Pedro Sánchez y Begoña Gómez han hecho turismo este domingo, y han visitado algunos parajes históricos de Pekín, antes de iniciar mañana la agenda oficial de su viaje a China.
Sánchez y su esposa han paseado por el Palacio de Verano, un edificio imperial del siglo XVIII situado a 12 kilómetros del centro de la capital, que está protegido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO
Se trata del momento que ha sido captado por algunos viandantes, en el vídeo difundido por Europa Press que acompaña a esta información.
La pareja también ha visitado la Torre del Tambor y la Torre de la Campana, un monumento del siglo XIII, utilizado como reloj oficial durante cientos de años.
Uno de los medios oficiales del Partido Comunista Chino, Global Times, destacaba el sábado que Pedro Sánchez emprende este cuarto viaje oficial al país buscando «una mayor autonomía» para España, en un momento en el que sus tensiones con Estados Unidos le fuerzan a buscar un nuevo «equilibrio diplomático».
«Este cambio se centra esencialmente en el reequilibrio: reafirmar la importancia de los lazos económicos con China y buscar un mayor diálogo con Pekín para contrarrestar la presión de Washington«, añade este medio oficial del Gobierno chino citando a Cui Hongjian, que es profesor de la Academia de Gobernanza Regional y Global de la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín
Y recalca que «el cuarto viaje de Sánchez a China» se produce tras sus «fervientes críticas al presidente estadounidense Donald Trump por la guerra contra Irán».
El ministro de Educación chino recibe a Pedro Sánchez y Begoña Gómez al pie de la escalerilla, el sábado en el aeropuerto de Pekín.
«El presidente socialista», indica, «ha reiterado su postura de No a la guerra y ha rechazado las peticiones de Washington para utilizar las bases militares de Madrid contra Irán, a pesar de la amenaza de Trump de cortar el comercio con España como consecuencia».
Tras este enfrentamiento con la Casa Blanca, argumenta, Sánchez busca ahora nuevas «oportunidades» económicas y comerciales en China.
Más vibrante es la crónica que publica el portal 163.com, un agregador de contenidos vinculado al grupo tecnológico chino NetEase (con sede en Hangzhou), un gigante del entretenimiento digital dedicado a los videojuegos, las plataformas de streaming de música y el comercio electrónico.
Este medio relata la llegada de Pedro Sánchez y su mujer al aeropuerto de Pekín, donde fueron recibidos el sábado por el Ministro de Educación, Huai Jinpeng,
Y destaca que Begoña Gómez «lucía un llamativo conjunto rojo chino. Vestía un traje y pantalón rojos, combinados con un bolso a juego; su atuendo rojo de pies a cabeza era elegante y apropiado«.
Por su parte, el presidente Pedro Sánchez llevaba «una corbata rojo oscuro». Según explica, se trata de un detalle diplomático muy medido, como gesto de «amistad con el pueblo chino».

«Esta elección de vestimenta no fue una decisión improvisada, sino una meticulosa estrategia diplomática por parte de España«, señala el digital.
Explica que Begoña Gómez es «plenamente consciente de la importancia de su imagen en el ámbito internacional. Optar por este llamativo atuendo rojo es una forma de expresar respeto y amistad al pueblo chino, así como una manera de manifestar la voluntad de España de profundizar la cooperación con China».
Y lo cuenta de un modo aún más descriptivo: «En la alfombra roja, el traje rojo de la señora Sánchez, Gómez, destacaba entre la multitud como una llama. No era un burdeos sutil, ni un rojo oscuro discreto, sino el rojo más puro, brillante y auténtico, el rojo ‘chino’. Sánchez lo complementó con una corbata roja».
La crónica relata que «algunos comentaristas de medios estadounidenses han señalado que España es uno de los países europeos más favorables a China«.
Y este domingo, el mismo medio llama la atención sobre la deferencia que el Gobierno de Pekín ha mostrado con Pedro Sánchez. En los viajes oficiales, no es habitual que los primeros ministros (como Sánchez) lleguen acompañados por su pareja, algo que suele quedar reservado a los jefes de Estado.
No obstante, señala, en este caso Begoña Gómez participa en la delegación oficial en respuesta a la invitación expresa del presidente Xi Jinping. Algo que demuestra que no se trata de «una mera visita de cortesía».
«Este viaje, del 11 al 15 de abril, ha llevado la amistad de España con China a un nuevo nivel que ha dejado atónita a toda Europa«, destaca el medio ligado al grupo tecnológico NetEase.
Este digital también alude, en tono elogioso, al enfrentamiento del presidente español con Donald Trump, a causa del conflicto de Oriente próximo.
Según explica, Sánchez «prohibió a Estados Unidos el uso de bases militares en España. Se negó a abastecer de combustible a los barcos estadounidenses. No permitió que Estados Unidos utilizara su espacio aéreo. Incluso lo cerró temporalmente. Declaró públicamente: No a la guerra«.
Tras dar el portazo a Trump, Pedro Sánchez «optó por volar a Pekín con su esposa, vestido de rojo y con sinceridad».
Y extrae la siguiente conclusión geoestratégica, para resumir la visita oficial de Sánchez: «Quien se atreve a decirle ‘no’ a Estados Unidos, le está diciendo ‘estoy aquí’ a China. Esta es, en sí misma, la declaración política más contundente».









