Aldeas Infantiles SOS reclama que no se separe a los hermanos en acogimiento

Derecho a crecer siempre juntos

En España, más de 55.000 niños, niñas y adolescentes crecen en el sistema de protección. El 55 % lo hace en centros residenciales y el 45 % en acogimiento familiar. De estos últimos, el 64 % vive con algún miembro de su familia extensa, abuelos y tíos por lo general, y el resto con familias no emparentadas. Todos ellos han perdido el cuidado parental, pero muchos, además, están separados de sus hermanos.



En este sentido, es importante señalar que la Ley de Protección Jurídica del Menor establece que los hermanos con una medida de protección deben permanecer juntos siempre que esto no sea contrario a su interés superior. Esto viene respaldado por la Convención sobre los Derechos del Niño y las Directrices sobre las Modalidades Alternativas de Cuidado de los Niños, que subrayan la importancia de evitar la separación de hermanos y de garantizar su contacto cuando no sea posible la convivencia en un mismo entorno. No obstante, en la práctica, hay diferentes factores que dificultan la acogida conjunta de hermanos como la falta de familias de acogida que puedan recibir a grupos de hermanos, la diferencia de edad entre ellos o la existencia de necesidades especiales. Así lo analiza Aldeas Infantiles SOS en su informe ‘Hermanos en acogimiento. Derecho a crecer siempre juntos’, en el que reivindica el importante papel que las relaciones fraternales desempeñan en la recuperación emocional de los niños, niñas y adolescentes que pasan por procesos de acogimiento. Desde la organización apuntan: “En contextos de cambio y de incertidumbre, como la separación de un niño o niña de sus padres, las relaciones entre hermanos proporcionan apoyo emocional, aportan sensación de estabilidad y seguridad, y fortalecen el sentido de pertenencia e identidad”.

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