La nueva campaña de la Renta llega en un entorno cada vez más complejo, donde la presión fiscal sobre los salarios, las rentas profesionales, los alquileres y los intereses sigue creciendo. Es fundamental comprobar todas las posibilidades de deducciones y/o reducciones para optimizar el pago de los impuestos, haciéndolo lo más justo y equitativo posible, porque eso significará que se determina sobre la capacidad real de pago que presenta cada contribuyente. Estas son las principales preguntas y respuestas sobre la campaña.
¿Qué cambia tras las subidas del SMI?
El primer y más importante cambio en el entorno del nuevo salario mínimo interprofesional (SMI), fijado en 16.576 euros anuales para 2025, es que los perceptores del mismo —o de un salario inferior a 18.276 euros anuales, mientras no obtengas otras rentas superiores a 6.500 euros— pueden obtener de vuelta las retenciones pagadas cada mes al cobrarlo, por lo que terminarían no tributando de ninguna manera su salario. Sin embargo, la condición es que los contribuyentes presenten la declaración de la renta. En este caso, la Administración les devolverá todas las cantidades pagadas en concepto de retenciones.
Según la estadística del IRPF correspondiente a 2023, el número de declarantes que tienen un rendimiento neto reducido (la suma de sus rentas del trabajo menos algunas deducciones como las cuotas a la Seguridad Social y los gastos deducibles, entre otros) hasta 21.000 euros es de 9,3 millones de personas, lo que supone el 47,45% del total de los que perciben rendimientos del trabajo.
Sin embargo, gracias a las deducciones y reducciones existentes, actualmente el porcentaje de contribuyentes que pagan impuestos por debajo de los 21.000 euros ha pasado del 47,45% inicial al 34,86%. Al incorporar la deducción sobre cuota líquida (impuesto a pagar) para mitigar el SMI, este porcentaje experimentará una bajada drástica.
¿Y con el rescate de aportaciones a planes de pensiones?
La segunda novedad por orden de importancia es la disponibilidad anticipada de lo ahorrado en un plan de pensiones. El 1 de enero de 2025 entró en vigor la posibilidad de rescatar de forma anticipada los derechos consolidados siempre que las aportaciones correspondientes cuenten con una antigüedad mínima de 10 años.
Esta medida supone una ampliación significativa de la liquidez de los instrumentos de ahorro a largo plazo, si bien hay que tener en cuenta que el importe rescatado tributa como rendimiento del trabajo en el ejercicio de su percepción. ¿Qué significa esto en la práctica? Básicamente que es imprescindible analizar el impacto fiscal antes de ejercitar dicha opción, porque se puede dar el caso de que el contribuyente salte de tramo hacia arriba y entonces el coste fiscal se dispare y no convenga.
Hay aproximadamente 2,57 millones de contribuyentes que ahorran en planes de pensiones, según datos de 2023 proporcionados por la Agencia Tributaria, con el grueso de las aportaciones en las rentas entre 30.000 y 60.000 euros de base liquidable.
¿Qué novedades afectan a autónomos, profesionales y actividades económicas?
En el capítulo de los rendimientos profesionales y laborales, aparece, primero, una nueva reducción aplicable a los rendimientos de actividades artísticas obtenidos de manera excepcional, con efectos desde el 1 de enero de 2025, tanto en el apartado de rendimientos de trabajo como en el de rendimientos de actividades económicas en régimen de estimación directa.
Y segundo, se declaran exentas del IRPF las ayudas concedidas por daños personales a los afectados por los incendios forestales y otras emergencias de protección civil acaecidos entre el 23 de junio y el 25 de agosto de 2025, al amparo del acuerdo alcanzado en la reunión del Consejo de Ministros de 26 de agosto de 2025. La exención opera con efectos desde el 26 de agosto de 2025 y resulta de aplicación automática para los perceptores de dichas ayudas.
Un elemento muy importante es que en esta declaración se incorpora la primera regularización que se hizo de la cotización de las cuotas al Régimen Especial de los Trabajadores por Cuenta Propia, es decir, trabajadores autónomos. Aunque el dato está incorporado en los datos fiscales y en el borrador, los autónomos deben prestar atención a si está correctamente integrada la liquidación hecha con la Seguridad Social o no.
¿Cuáles son las deducciones de eficiencia energética en hogares y vehículos?
Se amplía en un ejercicio adicional el ámbito temporal de las deducciones por obras de mejora de las viviendas para una mayor eficiencia energética. Concretamente, hasta el 31 de diciembre de 2026 para actuaciones en viviendas habituales y hasta el 31 de diciembre de 2027 para edificios de uso predominantemente residencial. Los porcentajes de deducción y los límites de base no experimentan modificación.
Por otro lado, en el marco del programa MOVES III, se mantiene la vigencia de las deducciones por adquisición de vehículos eléctricos enchufables y de pila de combustible nuevos, y por instalación de puntos de recarga, con efectos hasta el 31 de diciembre de 2025. En un momento de encarecimiento de los precios de los combustibles fósiles, a raíz sobre todo de la guerra de Irán, y teniendo en cuenta las medidas aprobadas en el real decreto ley 7/2026, los programas de ayudas fiscales para la electrificación continuarán a la búsqueda de más beneficiarios.
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