«Yo no entiendo cómo me van a hacer ir a los juzgados, a juicio. Yo sigo en tratamiento, mañana voy a tratamiento. Tuve que vender mi casa, no sé cómo voy a hacer frente a esto. No tengo dinero, mis hijos están muertos en vida. Ahora están super nerviosos pensando por lo que me van a hacer pasar». Son palabras de Anabel Cano, la primera mujer afectada por el cribado de cáncer de mama que demandará a la Junta de Andalucía por una «negligencia médica». Este martes ha atendido a los medios de comunicación en las puertas de los juzgados de Sevilla acompañada de una decena de mujeres que, en las próximas semanas, si la Junta de Andalucía no responde a sus reclamaciones patrimoniales, seguirán los mismos pasos que Anabel.
Esta sevillana fue una de las primeras víctimas de los retrasos del cribado de cáncer de mama que alzó la voz ante los medios para denunciar lo que le había sucedido: tras un año esperando los resultados de la mamografía que se hizo en 2023 le detectaron un cáncer. Siempre ha defendido que, si le hubieran informado de los resultados de su primera prueba a tiempo, hubiera recibido un diagnóstico antes. Este es el principal motivo que le llevó a presentar una reclamación patrimonial contra el SAS el año pasado. Se trata del trámite previo a una demanda con el que se reclama una indemnización a la Administración por unos daños que consideran injustos. Por el momento, ya la han presentado otras 158 mujeres, hay 50 pendientes de formalizarse y otras 40 en curso, según su abogado, Manuel Jiménez.
La presidenta de la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama), Ángela Claverol (d), acompañada de Anabel Cano (i), una de las primeras demandantes, atiende a la prensa en el marco de la presentación, este martes en los juzgados de Sevilla. / Julio Muñoz / EFE
Cabe recordar que la Junta de Andalucía asegura que estudiará caso a caso, como ya dijo el consejero de Sanidad, Antonio Sanz, y que se están «estudiando todas las reclamaciones». «No es nuevo que se presenten reclamaciones contra el SAS, las hubo siempre», señalan fuentes del Gobierno andaluz, que agregan que «quien quiera está en su derecho» a ir a la vía judicial. «Se sigue analizando, si quieren ir a los tribunales están en su derecho», apostillan sin dar respuesta a por qué, en el caso de Anabel, no ha existido ninguna resolución ni posicionamiento oficial y se ha elegido el silencio para responder a las reclamaciones por daño patrimonial.
«Yo no tengo paciencia, las fuerzas las he perdido. Sinceramente, he venido por todas las que tengo detrás. Di la cara la primera y la voy a dar hasta el último día. No lo veo justo, es una cosa que han reconocido», ha sostenido Anabel en una multitudinaria rueda de prensa en las puertas de los juzgados. Durante su intervención, ha insistido en que esta reivindicación «no es política»: «Yo le voté a él [Juanma Moreno]. Fui al Parlamento, quise hablar con él para que me explicara, pero no lo conseguí. Lo único que quiero decir es que yo no tengo posibilidades, nos hacen ir a juicio sabiendo que esto no es una cosa de una o de dos».
Cuando Anabel presentó la reclamación patrimonial a mediados de 2025, la Junta de Andalucía, siguiendo el procedimiento legal, tenía un plazo de seis meses para dar una respuesta a la denunciante y negociar una indemnización. De no obtener una respuesta por parte del Gobierno andaluz, Anabel podía proceder a interponer una demanda por la vía contencioso administrativo. Un proceso que, tal como apuntó el propio abogado de la afectada, se puede dilatar durante años, asumiendo de forma individual el impacto económico que conlleva abrir un procedimiento judicial.
Una lona con más de 3.000 nombres de afectadas
La presidenta de la Asociación Amama, Ángela Claverol, también ha participado en el encuentro que la propia entidad ha convocado en la entrada de los juzgados del Prado de San Sebastián. Claverol se ha referido a los fallos en el cribado de cáncer de mama como una «negligencia médica» que, lejos de afectar a «dos o tres mujeres», asegura que ha perjudicado a «más de 2.317 mujeres», la cifra que siempre ha defendido la Junta de Andalucía desde que se destapó esta crisis política y sanitaria.
Durante el encuentro con los medios, varias mujeres de la entidad han destapado una gran lona de varios metros en la entrada de los juzgados donde estaban escritos los nombres de las mujeres que supuestamente habrían sufrido los fallos del programa de detección precoz. «Hay muchísimas, no las hemos contado, pero hay más de 3.000 nombres y apellidos, que es lo que nos pedía la Junta», ha apostillado Claverol. Tal como ha explicado la representante de la asociación sevillana, esta pancarta se paseará por las calles de la ciudad este domingo durante la manifestación convocada por las Mareas Blancas en contra de la gestión de la sanidad pública del Gobierno andaluz.

Pancarta con los nombres de las afectadas con cáncer de mama de la Asociación Amama. / Francisco J. Olmo – Europa Press / Europa Press
«Hoy estamos aquí, por mucho que digan que es por precampaña, no es por eso. Ha cumplido el plazo de Anabel, de su reclamación patrimonial y venimos a apoyarla. No le queda más remedio que demandar a la Junta de Andalucía», ha reprochado la presidenta de la asociación. «La Junta ya ha dicho que es verdad, que tienen la culpa, y ahora obliga a las mujeres del cribado a arrastrarse por los juzgados, a tener que hacer una demanda, cada una la suya y a tener que enfrentarse a un juicio. Ellas ya han presentado las pruebas en el SAS, ya han demostrado que son afectadas del cribado«, ha subrayado.
Algunas de las mujeres que han presentado reclamaciones patrimoniales contra el Servicio Andaluz de Salud también han querido contar sus vivencias ante los micrófonos de los medios de comunicación. Cristina Fernández, la paciente oncológica de 52 años que esperó 16 meses para recibir el resultado de su mamografía, se ha querido sumar a la denuncia de sus compañeras sobre el comportamiento de la Junta de Andalucía. «A día de hoy no he recibido información de mi reclamación patrimonial, la he puesto con toda la información que acredita lo que estoy contando. Esto es objetivo y nadie me ha dicho nada, al revés, la respuesta será «lo veremos delante de un juez». Pues así lo haremos y espero que se haga justicia», ha criticado.














