Destrucción total de Alcaraz en Montecarlo

Jornada de estrellas en el torneo Masters 1000 ATP de Montecarlo. Sin embargo, en dos horas y media todo resuelto. De la retirada de Roberto Bautista, ante el italiano Matteo Berrettini, en la apertura de la central, a la paliza en 64 minutos del transalpino Jannik Sinner al francés Ugo Humbert. Todo concentrado en un instante, porque el tercer turno también se consumió a velocidad de vértigo. Fue una destrucción total de Carlos Alcaraz. Pegó una derecha a  más de 180 km/h.  Avasallador.

No incidió en el orden lógico de las cosas los diez meses de ausencia de las principales estrellas en la tierra batida. De aquella mítica final de Roland Garros, la remontada para la historia de Alcaraz ante Sinner, a reencontrarse con la arcilla roja europea en el principado monegasco.

Como si hubiera sido ayer, los dos jugadores más dominantes del circuito actual, que en esta cita luchan asimismo por un número uno que defiende Alcaraz, como también la corona del torneo, en el que sumó su sexta victoria consecutiva.

El murciano, 22 años y nº 1, destrozó al argentino Sebastián Báez, 25 años y nº 65, desde el juego inicial. Un recital de potencia y variedad de golpes, noqueando a un buen especialista en el polvo de ladrillo: 6-1 y 6-3 en 1h.10′ . Hizo lo que quiso Alcaraz, recobrando sensaciones después del KO de Miami. En lo que va de temporada, 18 triunfos de 20 encuentros.

Tendrá libre este miércoles para seguir trabajando los detalles en una tierra que no da apenas tregua. En octavos se las verá con el argentino Tomás Martín Etcheverry o el francés Terence Atmane.

Su agenda, ambiciosa, incluye cuartos (viernes), semifinales (sábado), la final del domingo (15:00 horas), y rápido para Barcelona, estrenándose el martes, de aquí ya sólo una semana, en el Trofeo Conde de Godó.

Un recorrido exigente que afronta desde la calma de haber encarado bien el curso con el Open de Australia, sabiendo todo lo que funcionó y no en la pasada gira de tierra, en la que se lesionó en la final del Godó, perdiéndose Madrid. Si bien luego encadenó los títulos de Roma y Roland Garros. En tierra son ya catorce encuentros invicto.

A Báez le tiene tomada la medida. Son cuatro partidos dominados, sin ceder uno solo de los nueve sets concluidos. Tan superior se sintió Alcaraz, que vivió un ligero bache mediado el segundo set. Entregó su saque en el séptimo juego, 4-3, pero enseguida volvió a asentarse en la cancha para recobrar un dominio incontestable y cerra rápido la clasificación. 



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