Fuerte caída de la confianza del inversor de la eurozona: «La recesión vuelve a estar sobre la mesa»

La confianza del inversor de la eurozona sufre en abril un descenso significativo después del estallido de la guerra en Oriente Medio. El índice económico Sentix muestra que «los inversores se dieron cuenta de que el tema de la recesión vuelve a estar sobre la mesa».

El índice general de la eurozona perdió 16,1 puntos, hasta los -19,2 puntos, su nivel más bajo desde abril de 2025, impulsado por un colapso de las expectativas económicas, que cayeron 19 puntos.

«La drástica reducción de las expectativas está teniendo un impacto particularmente fuerte, arrastrando considerablemente a la baja el índice general de la eurozona. Los inversores reconocen cada vez más que el riesgo de otra recesión vuelve a cobrar protagonismo», señalan.

Como explican, esta situación está directamente relacionada con los precios persistentemente altos del petróleo y los cuellos de botella en el suministro en el estrecho de Ormuzín como consecuencia de la guerra.

«Los ataques a la infraestructura energética y las interrupciones en el transporte marítimo en el Golfo Pérsico están afectando aún más a los inversores que hace cuatro semanas. El fuerte aumento de los precios del petróleo y la consiguiente incertidumbre económica tienen, desde la perspectiva de los inversores, importantes consecuencias negativas para la actividad económica», dicen.

Así, la evaluación de la situación actual se deteriora de -9,5 a -22,8 puntos y el descenso de las expectativas económicas es especialmente pronunciado, pues cae en 19 puntos, hasta los -15,5 puntos en abril. Cabe destacar que, en dos meses, las expectativas económicas en la eurozona han perdido un total de 31,3 puntos.

Además, los elevados precios de la energía están alimentando un gran temor a un fuerte repunte de la inflación. En este sentido, el barómetro de Sentix muestra un segundo aumento significativo en la preocupación por la inflación, pues cae bruscamente de -35 a -49,5 puntos, lo que indica un nuevo repunte inflacionario.

Esto, a su vez, ejerce una mayor presión sobre los bancos centrales. «Si bien anteriormente se asumía que la política monetaria podría seguir brindando un apoyo moderado a los mercados de capitales, un nuevo repunte de la inflación podría obligar a los bancos centrales a actuar de forma más restrictiva. En este contexto, un mayor apoyo de la política monetaria a la economía parece cada vez más improbable», aseguran.

Por su parte, a nivel mundial se observa un panorama similar. Tanto las economías consolidadas como las emergentes están bajo presión, y las expectativas globales han caído a niveles no vistos desde la primavera de 2025.

«Los inversores anticipan importantes dificultades económicas en todas las regiones del mundo» y el índice Sentix Global Aggregate se ha desplomado 13,8 puntos, hasta los -2,9 puntos. Las expectativas globales han alcanzado su nivel más bajo desde abril de 2025, situándose en -6,6 puntos.

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