Lunes caótico en la autovía AG-56 Santiago-Brión. Dos accidentes ocurridos poco después de las 07:30 horas a la altura de Laraño en sentido Santiago, han dejado cuatro personas heridas y han complicado los accesos a la capital de Galicia con colas que, tal y como explica un conductor afectado, «han llegado hasta Bertamiráns».
Fuentes oficiales de la Guardia Civil confirman que el primero de los siniestros se ha producido en torno a las 07:34 horas en el kilómetro 3,200 en dirección Santiago, poco después de la salida que lleva a la Travesía de Pardiñas. En el choque se han visto involucrados tres vehículos y ha dejado dos heridos leves.
Imagen de los vehículos involucrados en el accidente de este lunes en la AG-56 a la altura de Laraño / El Correo Gallego
Una situación que se ha visto complicada aún más cuando, pocos minutos después, otro accidente en el punto kilométrico 3,300 entre dos turismos dejaba dos nuevos heridos leves, provocando al mismo tiempo el caos en una vía que a primera hora siempre registra una gran cantidad de tráfico.
Una vez en el lugar, los agentes de la Guardia Civil regularon la circulación y los equipos de mantenimiento despejaron una calzada que sufrió retenciones de hasta dos kilómetros, por lo que fue necesario desviar el tráfico puntualmente por la AC-543 hacia Laraño. A esta hora de la mañana, la autovía ya presenta una circulación normalizada.

La Guardia Civil desvía los vehículos hacia la salida de la travesía de Pardiñas, en Laraño / El Correo Gallego
La autovía convertida en «una ratonera»
La autovía Santiago-Brión en uno de los principales accesos a la capital de Galicia y esta mañana después de este accidente, «se ha convertido en una ratonera».

Cientos de coches se han visto atrapados este lunes en la AG-56 / El Correo Gallego
Son palabras de uno de los cientos de conductores atrapados este lunes en la AG-56, el cual se ha tenido que ‘buscar la vida‘ para acudir a una cita médica en O Milladoiro: «Hubo atascos tanto en la autovía como en la carretera antigua por Aldea Nova y la cola llegó a Bertamiráns. Tuve que ir al médico y para llegar a O Milladoiro me tuve que meter por la Condomiña», explica.














