Dice Paco Paricio que cuando era joven pensaba que arreglaba el mundo haciendo títeres y que, con el tiempo, se ha percatado que lo que en realidad hace es arreglarse a sí mismo. Lo dice con la experiencia que atesora tener más de medio siglo de oficio y con la certeza que le da haberse recorrido muchas partes del mundo de la mano de su compañía, Titiriteros de Binéfar.
Inmerso en su etapa profesional final (ha anunciado que su espectáculo actual, ‘Burlesca’, será el último en el que actúe), Paco Paricio está dedicando buena parte de su tiempo a recopilar ese corpus teórico del que el mundo de los títeres no tiene constancia escrita. En otras palabras, está tratando de rescatar toda la sabiduría de un arte milenario para facilitar el trabajo a los que vienen por detrás. Y ese gesto loable (y generoso, como todo lo que él profesa) se está traduciendo en la públicación de una colección de libros cuyo cuarto episodio acaba de publicarse.
«Con y sin títeres»
Se trata de ‘Juegos y recursos de un titiritero. Con más de cien propuestas para crear historias’. Es, como él mismo dice, «una recopilación de propuestas teatrales con y sin títeres» que el propio Paco Paricio usa «para enseñar a ser titiritero y para crear espectáculos, pero sobre todo para disfrutar y divertirme». Algo que traspasan las páginas de la obra publicada en pequeño formato (lo cual se revela también como un gran acierto).
‘Juegos y recursos de un titiritero’ está dividido en quince capítulos en los que se dividen los diferentes juegos para que se puedan trabajar con ellos. Con un lenguaje directo y sencillo, Paco Paricio desgrana la dinámica de las actividades que propone (que incluye ilustraciones explicativas) y eleva a un nivel máximo la propuesta de instruir deleitando que, desde sus orígenes, ha sido la seña de identidad de los Titiriteros de Binéfar.
«Cuenta y se cuenta a sí mismo»
La profesora de la Universidad de Zaragoza Rosa Tabernero da en el clavo cuando en la contraportada del libro desvela con precisión: «Podrá pensar el lector que se trata únicamente de un extenso repertorio que recoge una experiencia de vida, y, aunque bien pudiera serlo, se convierte además este tratado en una reivindicación del oficio de crear historias no para procurar artistas, sino, como reclamaba Rodari, para sentar las bases de un individuo libre que piensa y se piensa a sí mismo, que cuenta y se cuenta a sí mismo». Porque en el oficio que practica Paco Paricio nada está sujeto a la ley de la improvisación, cada uno de los movimientos y objetos que forman parte de una de sus producciones tienen un fin, el más importante, por encima de todos, crear individuos libres. Y, a partir de ahí, se pueden entrar en otro tipo de debates, pero ese es irrebatible.
Dice Paco Paricio que el objetivo final no solo es facilitar el traspaso de su sabiduría a los que vienen por detrás (obviamente, piensa fundamentalmente en sus hijas, ya imbuidas en la compañía) sino promover la continuidad de un oficio milenario que no hay que reinventarlo porque se pierden los conocimientos. Al final, lo que en realidad está haciendo el titiritero más veterano de Aragón es poner todo su oficio a disposición del que quiera imbuirse de él y, sobre todo, pregonar el respecto a una de las profesiones más antiguas del mundo que, lejos de ser ridiculizable, es en la que se debe fijar el ser humano para conocerse mejor. Y reflejar eso en una serie de libros no puede significar otra cosa que sean de obligada lectura para cualquier persona. Enfrentarse a uno mismo en el espejo es uno de los fines del teatro. y admirar a Paco Paricio.
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